En pleno siglo XXI casi al finalizar su primera década nos encontramos dentro de un movimiento tecnológico revolucionado en cuanto a velocidad de los hechos y los adelantos que se propician.
Lo extraño es que en esa misma época vestigios de fundamentalismo e irracionalidad de parte de algunos grupos que en su eterno escudriñar tratan de ver problemas donde no los hay.
Algunos meses atrás APPLE puso a disposición de sus usuarios y clientes una tienda virtual de aplicaciones para sus dispositivos iPhone pudiendo descargar a través de esta plataforma un sinfín de productos que en algunos casos mejorarían al producto y en otros lo pondrían "a la moda".
Desde música GPS y juegos es lo que los usuarios encontrarán en esta tienda virtual; dicha opción tuvo tanto auge entre los interesados que hace pocas semanas APPLE llegó a mil millones de descargas, lo cual lo convirtió en un éxito rotundo haciendo válida nuestra idea a título personal de que casi toda novedad que lanza APPLE se convierte en oro.
No creemos sin embargo que el gigante construido por Steve Jobbs se hubiera imaginado la polémica que algunos de sus productos causarían en grupos sociales estadounidenses y nos imaginamos que de otras latitudes.
Existe una aplicación llamada "BABY SHAKER"; de hecho, se trata de un juego el cual es bastante elemental; al desplegarse éste en la pantalla del teléfono móvil un bebé empieza a llorar desenfrenadamente dentro de su cuna. Para hacer que el niño se calme el usuario tendrá que sacudir "fuertemente" su celular para que la cuna se mueva.
El problema surge cuando los mencionados grupos sociales critican el juego diciendo que es una forma de incitar la violencia contra los menores, lo cual llevó a la gigante tecnológica a ofrecer disculpas públicas y a retirar el juego de su tienda virtual.
Nos parece que existe una sobrerreacción de parte de la población ante un juego; nos parece lejana la posibilidad de que una persona o padre de familia no diferencie entre sacudir un teléfono celular y sacudir a un niño de carne y hueso, sabiendo que esto le traería graves y serias consecuencias.
Con esto se trata de reforzar la idea de que la revolución tecnológica es la causante de todos los problemas sociales que nos aquejan; parece más bien responsabilizar a la máquina de aquello que como seres humanos no hemos podido resolver en varios años. Por eso decimos que se siguen adoptando posturas de fundamentalismo y racionalidad e ignorancia pero ustedes... ¿qué opinan? Al final es lo que vale.