@@ADSSCRIPTS@@

Editoriales

Temas Del Notariado Nuestro Tlacuilo, orgullo prehispánico

EDUARDO CAMPOS RODRÍGUEZ

Cuentan las crónicas que entre los integrantes de la expedición realizada por Cristóbal Colón se encontraba Rodrigo de Escobedo, escribano del Consulado del Mar, quien debía de llevar el diario de la expedición. El 12 de octubre de 1492, Colón descubrió América y pidió a su escribano asentar tal hecho y diere fe de la posesión que en nombre de los reyes católicos tomaba, redactándose la primera acta en América.

Y fue un hombre de espada y pluma, Hernán Cortés, conquistador y escribano, quien asistido por un misionero, Fray Bartolomé de Olmedo, y del también escribano Diego Godoy, realizó la primera actuación "notarial" en nuestra patria. Tal referencia destaca Cortés en sus Cartas de la Relación de la conquista de México; la Colonia fue época en que los escribanos como fedatarios dejaron constancia escrita de la fundación de ciudades, de la creación de instituciones, de los asuntos tratados en los cabildos y de otros hechos relevantes en la historia. El Colegio de Escribanos de México fue creado en 1792, según Cédula Real expedida por Carlos III.

Aunque se afirma que la función notarial en la Nueva España se inició con la conquista, la actividad económica y cultural indiana contaba ya con el "Tlacuilo", figura que los mexicas refieren, pues su arte desplegado en la elaboración de códices, signifcaba también sabiduría

Tlacuilo, palabra náhuatl que significa literalmente "el que escribe". Aquel que se dedicaba a pintar códices era quien conocía los colores, era el que conocía los hechos y sabía las combinaciones del agua de los frutos y elementos naturales para dar como resultado un color determinado. El arte del Tlacuilo significaba también sabiduría. La crónica de la Nueva España de Francisco Javier Clavijero narra que dentro del marco de solemnidades que asistían a los contratos, el Tlacuilo pronunciaba al inicio y al final de la acción contractual las palabras "los buenos y los malos serán juzgados" .

Una época interesante en la actividad notarial es la que corresponde al tiempo de la Colonia y para el interés del historiador y del jurista el Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, se ha ocupado de revisar algunos contratos redactados por escribanos que atraen la atención por ser representativos de los usos y las costumbres propios de ese tiempo.

Teniendo presente que escritura y contrato son un hecho documental y un acto jurídico, recordemos algunas figuras relativas a la persona y a la esclavitud, con la Alhorría y el Perdón; a la familia y a l patrimonio, como la figura de la Dote; respecto del derecho de sucesiones y fundaciones: el Mayorazgo, el Testamento, el Codicilo y las Capellanías y obras pías; finalmente, dentro de los negocios y contratos, el Arrendamiento, la Donación, el Fletamento, el Compromiso, el contrato de Compañía y el de Aprendiz.

Ciertamente resulta atractivo el desglose en detalle y el análisis de los elementos de estos contratos, tanto que al conocerlos más a fondo surge la duda de si en el campo jurídico todo tiempo pasado fue mejor y pone en tela de duda la tan mencionada modernización del Derecho, comprendiendo, por supuesto, que habría que hacer el análisis comparativo y destacar los elementos de diferencia para poder llegar a conclusiones, pues por ahora, visto cuanto la historia nos enseña, concluimos que el aprendizaje del notario nunca termina.

Escrito en: escribano, contratos,, elementos, quien

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas