Es una de las frutas más jugosas y refrescantes. Su sabor es dulce y con un toque ligeramente ácido y es un gran aporte de minerales. Por sus propiedades actúa como un excelente depurador del organismo.
Es originaria de Brasil y Paraguay. La producción a nivel mundial se inició desde 1500 cuando se propagó por Europa y se distribuyó en las regiones tropicales del resto del mundo.
Hasta la fecha la variedad más famosa es la cayena lisa, esta fue introducida a Europa por la Guayana francesa. Más tarde en 1800 en Hawaii se inició el proceso de enlatarla, lo cual permitió el desarrollo de la industria de esta maravillosa fruta.
Actualmente Tailandia, Filipinas, Brasil y China son los principales productores de piña con cerca del cincuenta por ciento de la producción mundial. Así también la India junto con Nigeria, Kenya, Indonesia, México y Costa Rica son los países que producen las mayores cosechas de piña.
Expertos afirman que es rica en fibra y vitamina C. También es excelente para combatir problemas de circulación, celulitis, obesidad y su jugo es antiséptico, por lo tanto ayuda en las inflamaciones de garganta y boca.
Es tiempo de aprovechar esta jugosa fruta, ya que se puede emplear para la elaboración de agua fresca, gelatinas, cocteles de frutas, en mermeladas, en ensaladas, buñuelos de piña, pollo asado con piña, en pizza, paletas, helados, en flan, pasteles y para servir cocteles de camarón.
Así también es famosa en la bebida de piña colada, o en el famoso tepache, en la que se fermenta la cáscara de esta fruta y es endulzada con piloncillo.
Es importante que a la hora de comprarla se encuentre madura, se debe observar que sus puntas de sus hojas se encuentren de un color anaranjado, ya que esto significa que esta lista para disfrutar de una buena rebanada.
Una vez que se retiro la cáscara, se puede conservar en el refrigerador guardándola en plástico, pero sólo por un día, no más.