En el ojo del huracán desde hace tres años al menos, cuando se le encomendó la tarea de la lucha contra el crimen organizado en áreas urbanas y rurales del país, el Ejército Méxicano a diario despliega en la entidad a cientos de sus elementos para garantizar a los duranguenses que sicarios y secuestradores no pueden imponer su ley.
Un ejemplo de ello es la labor que desde hace dos semanas reforzaron los militares en el municipio de Santiago Papasquiaro de la mano con policías federales, lo que tiene a la localidad en aparente calma.
Cabe destacar que en todas las regiones que conforman Durango, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ha asestado fuertes golpes a células del narcotráfico.