Mientras autoridades guardan silencio, habitantes de la cabecera municipal de Santiago Papasquiaro viven atemorizados por los intermitentes enfrentamientos que sicarios protagonizan en la zona urbana. El último de los casos, revelan testigos, se presentó la noche del jueves 18 de marzo luego de las 20:00 horas en la colonia El Tagarete, con un saldo de un delincuente muerto y dos civiles inocentes heridas.
"Fue entre las 8 y 9 de la noche cuando bandas opuestas se encontraron, una señora y su hija pasaban por el bulevar El Tagarete cuando las balas las alcanzaron", relatan fuentes que contactaron a El Siglo de Durango.
SALDO
Habitantes del mencionado asentamiento urbano informaron que tras la refriega en la que se escucharon detonaciones de armas de alto poder, elementos del Ejército Mexicano hicieron acto de presencia, pero no protagonizaron persecución alguna.
"Los soldados como siempre llegaron después de y solo se llevaron un carro y una camioneta bien baleados al batallón", detalló un entrevistado.
PSICOSIS
Datos reunidos por El Siglo de Durango revelan que el viernes 12 de marzo del presente año militares efectuaron un operativo de desalojo de alumnos en escuelas de nivel básico en la cabecera municipal.
El argumento que soldados expusieron a autoridades educativas para la maniobra fue el riesgo de posibles ataques de sicarios en la cabecera la mañana de ese día.
Estudiantes de al menos cuatro instituciones públicas y privadas por igual fueron evacuados.
1 MUERTO Dejó un enfrentamiento entre sicarios la noche del jueves pasado
2 MUJERES Resultaron lesionadas en la colonia El Tagarete en la cabecera
Santiaguero preso en Perú
En días recientes entre la población de Santiago Papasquiaro ha causado impacto la noticia de la detención en Perú de Jesús Favela Rivas, de 27 años de edad, conocido con el apodo de "El Ojos", originario de dicho municipio, a quien la policía se ese país sudamericano señala como sicario de una célula de un cártel de drogas mexicano.
Favela fue aprehendido el 9 de marzo en un operativo de las fuerzas especiales de la policía peruana en la ciudad de Lima en una casa de seguridad, de donde fue liberado Saúl Tupiño tras 20 días de secuestro.
Al joven santiaguero se le vincula además con un capo de la droga y como presunto autor de al menos tres ejecuciones de narcotraficantes colombianos.