Luego de varios días de agonía, dos personas murieron en el Hospital General de la capital del estado, ante la gravedad de las lesiones que sufrieron en accidentes diferentes en Nombre de Dios y Canatlán.
Jacobo Agustín Peinado Ochoa era su nombre, tenía 51 años de edad cuando dejó de existir en una de las salas del nosocomio citado. De acuerdo con los resultados de la autopsia de ley, esta persona fue víctima de traumatismo severo de cráneo.
Tal y como se informó en su oportunidad, el hoy occiso, con domicilio en la Colonia Ejidal de la cabecera municipal de Nombre de Dios, el pasado 17 de febrero del año en curso se encontraba en una de las calles de ese lugar en avanzado estado de ebriedad lo que hizo que perdiera el equlibrio y cayó en forma aparatosa golpeándose la cabeza.
Fue hospitalizado el día ya mencionado; los médicos diagnosticaron el caso como de gravedad y a pesar de los esfuerzos de la ciencia médica finalmente dejó de existir en los primeros minutos de ayer.
CANATLÁN
La noche del domingo en el Hospital General dejó de existir Manuel Díaz Reyes, de 25 años de edad, con domicilio en el poblado Bruno Martínez, municipio de Canatlán.
El hoy occiso sufrió severas lesiones tras volcar el vehículo en el que viajaba en las inmediaciones de esa población el pasado dia 7 de febrero del año en curso.
Así, pues, durante 22 días los hombres de ciencia lucharon por salvarle la vida, pero sus esfuerzos resultaron en vano, pues las heridas que sufrió Manuel eran mortales. El deceso se registró el 28 de febrero por la noche, de acuerdo con el reporte de la PGJ.