México, DF.
El 2009 fue un año "negro" para la actividad turística a nivel nacional e internacional. El número de visitantes internacionales fue 5.8 por ciento menor a lo registrado un año antes, en tanto que los ingresos por este concepto cayeron 15.2 por ciento en términos anuales.
Aun cuando al mes de enero este comportamiento tiende a revertirse, la recuperación del sector turismo en términos generales sigue siendo relativamente lenta, al igual que el conjunto de la economía mexicana.
Antes de la crisis, el Producto Interno Bruto del Turismo representaba alrededor de un 8 por ciento del total nacional; sin embargo, con la recesión esta actividad acusó un importante golpe, por lo que su participación es probable que haya disminuido alrededor de uno o dos puntos porcentuales, tomando en cuenta que la actividad económica en su conjunto cayó 6.5 por ciento.
La totalidad de bienes y servicios que consumen los turistas, tanto residentes en México como en el extranjero, constituye un mercado de enorme importancia para muchos sectores.
Por ejemplo, se estima que poco más de la mitad de los ingresos de restaurantes y hoteles dependen del turismo, así como una tercera parte de los ingresos del transporte público o una quinta parte de los servicios de esparcimiento.
Destaca también la aportación de la demanda turística a la industria manufacturera, en alrededor de 7 por ciento, por la producción de artesanías.
Cabe destacar que la mayor parte del consumo turístico es realizado por los viajeros domésticos, quienes de acuerdo con algunas estimaciones representa más de 80 por ciento del consumo total en el mercado interno, superando en más de seis veces el consumo por el turismo receptivo.
El resto del consumo lo absorbe el turismo que sale del país por los gastos realizados en la preparación de sus viajes y en el pago de pasajes, terrestres o aéreos, a empresas nacionales. Ello muestra claramente la importancia que reviste el gasto realizado por los mexicanos durante sus viajes dentro del territorio nacional.
Tomando en cuenta lo anterior, algunos analistas consideran que la actividad turística ha demostrado ser una herramienta efectiva en el combate a la pobreza en México.
De acuerdo con estudios del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se ha logrado reducir la pobreza con el desarrollo de los Centros Integralmente Planeados (CIP), como en los estados de Oaxaca y Guerrero.
La capacidad del sector turístico en el combate a la pobreza se demuestra cuando se observa que 6 por ciento de la planta laboral del país trabaja en esa actividad, que emplea a más de dos millones de personas y que de ellas dependen 10 millones de mexicanos, aunado a que quienes trabajan en el sector turístico obtienen ingresos 32 por ciento superiores a los ingresos del promedio nacional y, por ello, tienen una mejor calidad de vida, de acuerdo con un análisis sobre el Impacto del Turismo en la Pobreza del México Rural elaborado por especialistas del Colegio de México y la Escuela Superior de Turismo del Politécnico Nacional.
El estudio determina que el efecto del turismo en la reducción de la pobreza es de alrededor de 9.7 por ciento para los niveles de extrema pobreza y de 12.2 por ciento para los niveles patrimoniales de pobreza, no teniendo ningún efecto en el nivel de pobreza de capacidades.
AGENCIAS Que siempre no
Establecer como descansos obligatorios por lo menos siete días al año, es parte de la reforma laboral para eliminar los llamados "fines de semana largos" presentada en la Cámara de Diputados por parte de la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Alberto González, legislador de extracción priísta, presento la iniciativa de reformas a la Ley Federal del Trabajo, en la que se expone que se ha perdido la promoción de los valores cívicos con los "fines de semana largos", los cuales, no han funcionado como se tenía previsto.
En ese sentido, demandó, que el 1 de enero, 5 de febrero, 21 de marzo; 1 de mayo, 16 de septiembre, 20 de noviembre y 25 de diciembre son días de descanso con carácter de obligatorio, así como el 1 de diciembre de cada seis años y que corresponde a la transición del Poder Ejecutivo Federal.
El legislador, señaló que pese a que estos "fines de semana largos" tienen como propósito apoyar al sector turístico, se ha presentado una rebaja económica, México incluido, en el que la población no cuenta con los recursos suficientes para vacacionar.
Factores
Contrario a la percepción la inseguridad no es un factor determinante que frene el ingreso de turistas al país.
nLos indicadores que le pegaron el año pasado al sector turístico fueron el problema de la influenza y en segundo lugar la crisis económica mundial, comentó Juan Manuel Tello, Asesor y Consultor del Centro de Investigación y Estudios Turísticos del Tecnológico de Monterrey.
nEl problema de la inseguridad no es el punto más importante que influya en la decisión de un turista a la hora de elegir su destino vacacional.
nEl impacto negativo por la imagen de inseguridad que se tiene del país en el exterior no fue tan alto.