El tiempo se detuvo en Pompeya un día de verano del año 79 d.C. El monte Vesubio escupió lava y cenizas sobre la ciudad y durante centenares de años todo permaneció tal y como había sido en la época del emperador Tito. Así lo encontró el ingeniero militar Roque Joaquín de Alcubierre en el siglo XVIII.
Aunque quizá la erupción del Vesubio no sea el último cataclismo para Pompeya. Es probable que la mano del hombre consiga arrasar lo que el volcán dejó en pie.
El Consejo de Ministros italiano declaró en julio de 2008 el estado de emergencia del enclave arqueológico, ante su continuo deterioro.
La basura inunda el lugar, florecen los falsos guías que se aprovechan de los turistas y se multiplican los restaurantes sin licencia que incumplen las medidas de higiene, según denunciaban los medios.
La asociación de profesores para la difusión y protección del patrimonio Ben Baso aboga por llevar a las aulas el respeto por los bienes culturales.
El patrimonio es un valor universal y los jóvenes de hoy serán los ciudadanos que tendrán que gestionarlo adecuadamente en el futuro, indica Jorge Manuel Palma Jiménez, miembro de Ben Baso.
De la misma opinión es la ministra boliviana de Culturas, Zulma Yugar, quien se muestra indignada por el actual estado del yacimiento de Tiahuanaco.
Tiahuanaco es una ciudadela prehispánica, ubicada en el altiplano boliviano, que alberga algunas de las construcciones más emblemáticas de la cultura tiahuanacota, que floreció entre el año 1580 antes de Cristo y el 1172 de nuestra era.
La pirámide de Akapana, la Puerta del Sol y el templo de Kalasasaya son algunos de los tesoros de esta civilización que han llegado hasta nuestros días.
Según Naciones Unidas, las generaciones actuales tienen la responsabilidad de identificar, proteger y conservar el patrimonio cultural material e inmaterial y de transmitir ese patrimonio común a las generaciones futuras.
Los desastres naturales, las guerras o el excesivo desarrollo turístico pueden suponer un obstáculo en la conservación de determinados enclaves históricos.
Lugares como Abu Mena, en Egipto, la vieja Jerusalén y sus murallas o la ciudad venezolana de Coro han pasado a engrosar la lista de Patrimonio Mundial en peligro que elabora la Unesco.