En esta época de frío la naranja se convierte en el aliado ideal para evitar los resfriados.
Algunos consejos para eligirlas y conservarlas mejor: las naranjas debemos comprarlas ya maduras, ya que son frutas no climatéricas y a diferencia de otras, no maduran una vez recolectadas.
Además, una naranja será tanto más jugosa cuanto más pesada sea, por lo que debemos desechar aquellas que parezcan huecas o tengan magulladuras.
Sin embargo, el color de la cáscara no asegura una buena calidad pues hay piezas maduras con la cáscara de color verde.
Si vas a consumirlas en poco tiempo, se pueden dejar en un frutero a temperatura ambiente.
Sin embargo, para conservarlas durante semanas, conviene mantenerlas en el refrigerador.
Y para su correcta conservación, nunca debemos apilarlas, sino que se han de disponer una al lado de la otra, manteniendo cierta separación entre ellas.
Sobre sus propiedades nutritivas, lo primero a destacar es su vitamina estrella: la Vitamina C, imprescindible en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones.
También contiene cantidades apreciables de beta-caroteno, responsable de su típico color y conocido por sus propiedades antioxidantes; el beta-caroteno se transforma en Vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita, la cual es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
Elelevado contenido en vitamina C, flavonoides y beta-caroteno, hacen de las naranjas unas frutas especialmente interesantes para la salud cardiovascular, ya que por efecto antioxidante de estos nutrientes se impide que el "colesterol malo" o LDL-c se acumule en los vasos sanguíneos.
En cuanto a minerales, las naranjas son ricas en Potasio y Magnesio, necesarios para nervios y músculos y la salud de nuestras células. Para las futuras mamás, las naranjas también contienen ácido fólico, imprescindible en la síntesis del material genético y la producción de glóbulos rojos y blancos, y anticuerpos del sistema inmunológico.
En cuanto a la cantidad de fibra es apreciable, pero cuidado, porque ésta se encuentra sobre todo en la parte blanca entre la pulpa y la corteza, y muchas veces se elimina, por ejemplo, al hacer jugo.