@@ADSSCRIPTS@@

Editoriales

'Cultura de los moches'

Contrapesos

'Cultura de los moches'

'Cultura de los moches'

VÍCTOR MONTENEGRO

Laro está que no hablaremos aquí de la antigua cultura Moche, sociedad peruana que se caracterizó por ser avanzada en el desarrollo de una grandiosa infraestructura hidráulica, la cual propició una agricultura próspera y extensa. Evidentemente no nos referiremos a ellos, los Moches, quienes fueron grandes arquitectos que también construyeron majestuosas edificaciones dedicadas a aspectos religiosos y administrativos, con lo que demostraron ser una comunidad política y culturalmente fuerte.

Tal vez por ello nos resulte irónico que el término "moche," en nuestros días, se encuentre asociado a uno de los comportamientos humanos estrechamente vinculado a las prácticas de la corrupción, principalmente en México, que aunque no es privativo de nuestro país, es uno de los que más indicadores mantiene en cuanto a esta costumbre, de la que ha sido principal partícipe nuestra flamante clase política.

Recientemente, los diputados federales se repartieron el Fondo de Fortalecimiento de la Infraestructura Estatal y Municipal, que discrecionalmente se asigna del presupuesto de la federación. Los ocupantes de las curules en San Lázaro se apartaron una bolsa millonaria para "moches", que asciende entre 9 y 10 mil 500 millones de pesos, que de manera facultativa se repartirán en 2017.

Resulta que en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2017 aprobado la semana pasada, los legisladores usaron el Ramo 23 para etiquetar tal cantidad de recursos a éste, tan turbio rubro, con millones de pesos que serían gastados a discreción, es decir, a su antojo o conveniencia, lo cual se presta a la negociación de los llamados diezmos (moches) con gobiernos estatales y municipales, incluso con contratistas de la construcción.

Esta cantidad repartida entre los 500 diputados federales pondría en las manos de cada legislador de 18 a 21 millones de pesos, mismos que podrían gastar sin un procedimiento de comprobación transparente, ya que son partidas relativamente pequeñas si las comparamos con los presupuestos de alguna entidad gubernamental; no obstante, es muchísimo dinero para una sola persona, que sin la posibilidad de que se audite el gasto del mismo recurso estaría dispuesto a malversarlo, tal como ha ocurrido ya en el pasado.

En Durango, esta semana ante un importante grupo de constructores, el gobernador José Rosas Aispuro Torres dijo que durante su administración no se permitirán los "moches"; que ninguna obra será ejecutada sin la transparencia de por medio, esto para que los recursos de los duranguenses sean aprovechados en beneficio de la misma sociedad.

A pocos días de haber iniciado la gestión aispurista, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas dio a conocer las anomalías detectadas en las licitaciones y las propias obras realizadas durante la pasada administración, lo cual exhibió no solamente irregularidades financieras y la mala calidad en algunos trabajos, sino que además evidenció la existencia de "moches" de los que algunos exfuncionarios se pudieron haber beneficiado.

No dudamos de las buenas intenciones del actual gobernador, pero resulta sumamente difícil de creer que se erradicarán por completo estas prácticas, entiéndase "moches", cuando todavía se puede observar dentro de la novel estructura gubernamental a gente del pasado que está plenamente identificada con grupos de poder, anteriormente dominantes. Por otra parte, los constructores tienen muy arraigada esta forma de trabajar, y esto se puede apreciar en el comportamiento que hemos visto en algunos empresarios ante el nuevo gobierno.

Ya sea en gobiernos priistas o de la llamada alternancia, los moches han permanecido como parte de una corrupción que, ya lo dijo alguna vez el presidente Enrique Peña Nieto: "forma parte de la cultura de los mexicanos". Un comportamiento que ha sido prácticamente imposible contrarrestar, pero más cuando ha sido el propio sistema político el que lo promueve y lo ha dejado persistir a lo largo de muchos años.

EN LA BALANZA.- Los diputados federales defendieron a capa y espada el reparto de esta bolsa millonaria para "moches", como si se tratase de gestiones para destinar recursos a temas educativos y de salud, o del incremento a los salarios de los trabajadores en tiempos de crisis y austeridad, situación que a los legisladores por estos días no debe estarles preocupando mucho, pues además ya vienen en camino sus jugosos aguinaldos.

Sin duda fue una atinada decisión la que tomó la alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera Ale, al designar como su director de Comunicación Social a Juan Noé Fernández Andrade, un periodista y comunicador de gran experiencia e intachable trayectoria, que seguramente le dará prontos y efectivos resultados a esta área del ayuntamiento gomezpalatino.

Twitter: @Vic_Montenegro

Escrito en: Contrapesos federales, cual, sido, recursos

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas