
Derribarán muros de ex hacienda histórica
El desarrollo y avance de la ciudad acaba con verdaderos monumentos históricos para los pobladores de Guadalupe Victoria, pues propietarios han decidido derribar lo que fuera la casona de la Hacienda San Pedro Tapona (llamada así por los españoles en 1863 en honor del Santo Apóstol y Tapona por la numerosa existencia de nopales con la variedad de tunas) fundada por los marqueses del Jaral de Berro, que era su estancia de paso hacia otra de las grandes haciendas cercanas a estas tierras.
Hoy día, en lo que hoy se conoce como el barrio de La Hacienda, quedaban hasta hace unos días algunas ruinas, cuyos dueños han decidido derribar. Eran muros de adobe que aún se mantenían firmes como mudos testigos de la formación de lo que es este municipio. Adultos mayores y personas en general que conocen el origen contemplaron tristemente y con nostalgia estos terrenos que en breve darán pie a bodegas de almacenamiento.
El cronista adjunto del municipio Jesús Martínez Montenegro comenta que es una lástima este hecho, justamente en las vísperas de que Guadalupe Victoria cumpla su centenario como ejido. Y personalmente él mismo opinó que los muros de lo que fue la hacienda deben prevalecer de pie, pero dijo aquí cabe la frase perfectamente "nadie puede querer lo que no conoce". El cronista adjunto hizo un llamado a las autoridades municipales actuales y entrantes para que unan esfuerzos y puedan hacer algo al respecto, en pro de la preservación de lo que queda como monumentos históricos.
Los vecinos de dicho barrio también comentaron estar en desacuerdo con el derribo de estos viejos muros y lamentan la decisión de los dueños de ese emblemático espacio para los victorenses.
Reconocen evidentemente que están en todo su derecho pues al fin y al cabo son los propietarios particulares del terreno, aunque por conciencia cívica y amor al origen, opinan, debieron conservarlos.
La vida moderna exige el cambio y transformación que a su vez conlleva ciertos intereses económicos, lo que origina destruir para construir. Eran estructuras dignas de museo, pero para sus dueños son solo ruinas inservibles.
De acuerdo con historias que han pasado de generación en generación, y la placa de cantera con el año 1863 que luce en una casa de ese barrio, como la fecha en la que se fundó dicha hacienda que en esos entonces tenía 100 mil hectáreas; luego en los tiempos de la Revolución pasó a ser de la propiedad de la señora Teodora Pastor Viuda de Blanco. En dichos muros descansaba el origen de la historia de Guadalupe Victoria.