
Durazno, rico en fibra
Un durazno mediano contiene alrededor de 68 calorías y NADA de grasa. Así que cada vez que sientas hambre, en vez de consumir una barra de cereales o galletitas, refúgiate en la suavidad de un buen durazno. Si así lo deseas, puedes acompañarlo con yogur griego o bajo en calorías. Esta medida te ayudará a restringir tu ingesta de calorías vacías. Aportan 10 variedades diferentes de vitaminas, sobre todo vitamina A (imprescindible para una buena visión) y vitamina C (un poderoso antioxidante). También están presentes, aunque en menor proporción, las vitaminas E y K. La primera es, al igual que la vitamina C, un excelente antioxidante y la segunda es una aliada indispensable para la buena coagulación.
¡Un durazno grande contiene 333 miligramos de potasio! Este mineral es importantísimo para regular la presión arterial y prevenir la aparición de cálculos en los riñones. Pero, este no es el único mineral que contiene esta deliciosa fruta; también aportan magnesio, fósforo, zinc, manganeso, hierro y calcio. Todos estos nutrientes fortalecen el sistema óseo y benefician al funcionamiento cerebral.
Como no podía ser de otra manera, los duraznos también tienen mucha fibra. Esta es fundamental para promover la buena digestión.