
Sevillano que canta rancheras
En la ciudad del flamenco, los toros, las tapas, el jamón serrano y el pescao frito, existe un sevillano apasionado de las tradiciones mexicanas, que se gana la vida interpretando los temas más emblemáticos del género ranchero.
Se llama Francisco Javier Carbonero, mejor conocido como "El Charro de Triana", mote que el 13 de septiembre de 2008 le puso la Asociación de Mexicanos en Andalucía cuando debutó como intérprete ranchero en el tejar del mellizo del parque de los Príncipes, para celebrar el Día de la Independencia de México.
Cambio
Hace tiempo trabajaba como cortador de pescado congelado y descargaba el producto de los camiones. Incluso, participó en los concursos de canto "Tú sí que vales" (2009) y en "Operación Talento" (2012), de los que fue finalista y semifinalista, respectivamente.
No obstante, la crisis económica que asolaba en su país, lo obligó a convertirse, un 23 de enero de 2012, en cantante callejero. Su lugar de expresión es a las afueras del Banco Santander en la Avenida de la Constitución, donde es "El Rey" indiscutible de la canción ranchera.
De bigote y barba, ojos verdes y con típico acento sevillano, "El Charro de Triana" platicó a Notimex que el inicio de su vocación era la de un cantante de ópera, pero hace nueve años mostró interés por la música vernácula cuando su madre le regaló el disco "México-Madrid: En directo y sin escalas" (2005), de Alejandro Fernández.
"Alejandro no sabe lo agradecido que estoy porque a partir de él conocí la riqueza que tiene la música mexicana, porque enamorado de los temas rancheros, abandoné la ópera y hoy soy feliz cantando los clásicos de José Alfredo Jiménez, Jorge Negrete, Pedro Infante, Vicente Fernández y, por supuesto, de 'El Portillo'".
Fue en 2007, cuando Carbonero asistió por primera vez a un concierto que Alejandro Fernández ofreció en Tenerife, España, y gracias a que tenía amistad con la jefa de prensa del evento, pudo saludarlo e inspirarse en él para debutar como intérprete.
Creen que es mexicano
Desde entonces, todo aquel que lo escucha, debido a la claridad de su tono, cree que el joven de 34 años es mexicano de nacimiento, originario de Guanajuato o de Jalisco; sin embargo, a través de la letra de "El hijo del pueblo", de José Alfredo Jiménez, aclara que no es así.
En lugar de decir: "descendiente de Cuauhtémoc, mexicano por fortuna", cambió la frase por: 'descendiente de un Carbonero, triano por fortuna".
Sin embargo, asegura que la idea de ser mexicano no es tan descabellada, pues su familia cree en la teoría de que su tatarabuelo nació en Zapopan, Jalisco, pero todavía no tiene los papeles que lo confirmen.
"No cuento con el dato de su nombre, pero al parecer vino a Málaga, se enamoró de mi tatarabuela, que era malagueña, y se quedó a vivir aquí", dijo.
Repertorio
Su repertorio musical incluye huapangos, sones huastecos, rancheras, corridos y banda sinaloense.
Los temas que más interpreta, son "El rey", "Cielito lindo", "La tertulia", "Juan Charrasqueado", "Paloma negra", "México lindo y querido", "Ella" y "Canción mixteca", entre otras. Ésta última es con la que más se identifica, pues aquella frase de: "qué lejos estoy del suelo donde he nacido", es justo su sentir al no poder visitar México.
Nunca se ha puesto un traje de charro porque todavía no posee alguno en su armario, pero prometió que la primera vez que lo haga será frente a la Virgen de Guadalupe en la Basílica de Guadalupe de la Ciudad de México; después visitará Guadalajara, Guanajuato y Monterrey.