
El síndrome tech-neck
Cada día más gente que nunca está sufriendo de ¿tech neck? (cuello tecnológico, o algo así), un término utilizado para describir dolor en el cuello, atribuido directamente al uso de tecnología, según el New York Post. Si no es atendido, el tech neck puede convertirse en un serio problema de dolor crónico o incluso puede cambiar de manera permanente tu esqueleto.
El cuerpo se adapta al estrés y la tensión a los que lo sometemos, asegura el entrenador personal, Michael Post. Sabemos, desde un punto de vista biológico, que sostener un estiramiento por más de 20 minutos puede provocar que esa área pierda flexibilidad y extensibilidad.
Según Post, esos periodos prolongados que pasas agachado viendo la pantalla, están causando lentamente que nuestros cuellos se queden atorados en una postura más inclinada hacia delante, debido a que esos tejidos pierden flexibilidad. Esto puede causar mucho dolor.
¿La mala noticia? El tech neck, a la larga, puede provocar complicaciones serias y permanentes en el cuello. ¿La buena noticia? Hay algo que todos podemos hacer, justo en este momento, para aliviar e incluso revertir los síntomas. Afortunadamente, no tienes que dejar de ver pantallas por siempre para evitar cambios esqueléticos desagradables y dolorosos. Un expertocomparte unos simples ejercicios que puedes añadir fácilmente a tu rutina para combatir la tensión al que la tecnología somete a tu cuello.
Además de hacer un esfuerzo por tomar un descanso de las pantallas cada 20 o 30 minutos, intenta añadir estos ejercicios a tu rutina. Hacer 10 repeticiones de cada ejercicio al menos una vez al día.
-Encorvarse y desencorvarse.-Exagera una postura encorvada, girando los hombros hacia el frente e inclinado el cuello hacia delante. Después, corrígela demás, girando los hombros hacia atrás y llevando la barbilla hacia el techo.
-Encogiendo la barbilla.-Encoge la barbilla, como si estuvieras tratando de llevarla hacia atrás, a la mitad de tu cuello. Regresa lentamente a la posición inicial.
-Elevaciones sobre la cabeza.-Siéntate o ponte de pie viendo al frente y con los hombros hacia atrás y hacia abajo. Lentamente eleva los brazos sobre tu cabeza, como si estuvieras tratando de tocar el techo. Lentamente regrésalos a la posición inicial.
-Retracciones escapulares
Siéntate o ponte de pie viendo hacia el frente y con los hombros hacia atrás y hacia abajo. Si dejar que los hombros se eleven, trata de juntar los omóplatos detrás de ti, luego relaja la posición.