
Tiene Vicente Guerrero una migración temporal
Para la población en el municipio de Vicente Guerrero, la migración se ha convertido en un fenómeno usual, toda vez que un porcentaje de las familias año con año salen de sus comunidades para emplearse como jornaleros agrícolas en campos de Estados Unidos.
El alcalde, Manuel Asunción Meraz Hernández, informó que de las nueve comunidades que conforman el territorio que gobierna unas cinco se ven afectadas por el fenómeno de la migración.
Explicó que la mayor parte de los trabajadores son personas que trabajan por contrato, es decir que viajan cada año a los campos estadounidenses y una vez que el periodo de cultivo termina regresan a sus lugares de origen.
Destacó que en el caso de Vicente Guerrero no se ha observado un fenómeno que implique que algunas comunidades pudieran quedar desiertas porque las familias que se emplean como jornaleros regresan a sus viviendas y es ahí donde invierten parte de los recursos que obtienen de su trabajo en el país vecino.
Además, dijo, durante la estancia de quienes son cabezas de familia, en estados de aquel país, las remesas hacia las comunidades de Vicente Guerrero experimentan un incremento.
Señaló que el municipio no tiene un padrón exacto sobre el número de personas que año con año salen de las comunidades para trabajar en el cultivo de frutas y vegetales en Estados Unidos; sin embargo, se estima que deben ser más de 300 los jornaleros.
"Es temporal y es con base en los contratos que se generan, se van de manera regular"; incluso, dijo, se tiene definida la empresa que se encarga de emplearlos en diferentes estados de la Unión Americana.
TRABAJO TEMPORAL
En Durango, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Idígenas (CDI) es una de las dependencias que tiene en operación un programa de jornaleros agrícolas, para población de las distintas comunidades indígenas de la entidad.
Se trata de un programa de Empleo Temporal que ha logrado afianzar unas tres mil plazas, según datos de la Delegación Durango de la CDI.
Dependiendo del cultivo, los contratos para personas indígenas van desde los cuatro hasta los ocho meses de estancia en los campos estadounidenses. La mayoría se contrata para trabajos de jornaleros ya que son considerados entre los trabajadores más eficientes del país, ha destacado la CDI a nivel local.
Para la región indígena, este programa ha resultado uno de los más exitosos en cuestiones de empleabilidad para la población económicamente activa, toda vez que a nivel de política pública no se ha logrado establecer un esquema que permita generar empleo en las comunidades que conforman la región indígena de la entidad.