
Arequipa, la ciudad blanca
Arequipe, una ciudad de carácter volcánico en Perú, conocida también como la ciudad blanca, es uno de esos lugares que debes visitar al menos una vez en la vida.
La ciudad de Arequipa te da la bienvenida con un Centro Histórico que es Patrimonio Mundial de la UNESCO, desde hace 20 años. Recorre sus iglesias, museos y plazas hechas de piedra volcánica blanca. Enamórate también del Monasterio de Santa Catalina de Siena, construido en 1579, este convento aún abierto al público te adentra al estilo de vida de las monjas de clausura y su particular arquitectura.
El valle y el cañón del Colca es otro mágico lugar a visitar si estás en Arequipa. Haz del camino del Colca el tuyo y alza la mirada para ver el majestuoso cóndor de los Andes, porque pasa, así como las Aguas termales de La Calera.
El Mercado de San Camilo es una parada obligada para todo viajero- y arequipeño- que desee probar de la comida que ofrece la ciudad.
Este mercado fue declarado Patrimonio Histórico Monumental en 1987 y en su recorrido podrás degustar de un rocoto relleno (elaborado con picadillo, queso y chile), solterito arequipeño (una suerte de ensalada a base de habas, cebolla, queso fresco, papas, tomate, elote, rocoto, perejil picado y un aliño ácido), adobo arequipeño (adobo de carne de cerdo, lomo o pierna, marinado en especias, con un poco de rocoto, chicha de guiñapo, frito en una olla de barro), chupe de camarones (caldo de camarones), ocopa (papa cocida sobre una salsa picante a base de huacatay, maní y ají mirasol) o la infaltable matasca (a base de carne de res, papas picadas y arroz blanco).
Y de postre, por favor, pida a nombre de todo arequipeño un queso helado mientras alguien por ahí, si tiene suerte, le ofrece escuchar el vals El Regreso, de Los Dávalos.
Agencias