
Inclusión. Una comunicación que pueda ayudar a toda una comunidad a coexistir, es aquella en la que se toma en cuenta a todos los individuos de la misma.
En una sociedad que es diversa, es válido utilizar cambios de términos con el arroba, o palabras con la "e" o la "x", así como algunos desdoblamientos del lenguaje, porque también, es una muestra de la riqueza del propio lenguaje.
"Una sociedad homogénea como la nuestra, requiere un lenguaje que visibilice, es decir, que planté que aquí estamos "todas, todos y todes"; somos una población con bastante diversidad", precisó Mariana Agüero Pineda, directora de Comunicación del Instituto Nacional de las Mujeres, para El Siglo de Durango.
IDENTIDAD
Anteriormente se utilizaba el lenguaje que se tenía a la mano, y ese lenguaje no daba el reconocimiento de la propia identidad, de los diferentes gustos o como se percibe cada persona, porque es importante nombrar desde cómo te defines, para comunicar de la mejor manera.
Agüero Pineda considera que no es berrinche que una persona quiera ser llamada "compañere", para definir su propia identidad, porque tiene que ver con su salud mental, entonces se debe respetar si quiere que le nombren así.
CAPACITACIÓN
Para tomar consciencia del lenguaje, se deben brindar capacitaciones, talleres y empezar a usarlo en todos los ámbitos, incluso puede ser revolucionario para los propios medios de comunicación, para visibilizar las luchas.
En la Nueva Escuela Mexicana, se presenta el lenguaje incluyente, reconoce las diversidades y sí cuenta con la perspectiva de inclusión.
Para las personas que aún no lo aceptan, se pide respeto, si tienen el respeto a su persona, deben respetar a las demás y a quienes se nombran de manera diferente, es necesario que se abran a otras ideas, puntualizó.