
Descuido. A lo largo de los años, se han ido cayendo, por diferentes razones, varias partes que son parte de este importante monumento duranguense.
Diversas fuentes y monumentos ubicados en distintos espacios públicos de la ciudad de Durango presentan signos de deterioro y falta de mantenimiento. En parques, plazas y avenidas principales es posible observar que algunas de estas estructuras muestran desgaste visible, lo que afecta tanto su imagen como su valor dentro del entorno urbano.
En el caso de varias fuentes, algunas ya no se encuentran en funcionamiento o permanecen sin agua, por lo que han dejado de cumplir su papel como elementos ornamentales y de esparcimiento en los espacios públicos. Esta situación provoca que, con el paso del tiempo, dichas estructuras luzcan descuidadas y pierdan parte de su atractivo visual.
A ello se suman daños físicos que también pueden apreciarse en distintos monumentos de la ciudad. Bordes despostillados, grietas en las superficies, pintura deteriorada y acumulación de suciedad son algunos de los problemas que se pueden observar en estas estructuras, evidenciando el desgaste provocado por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento constante.
Aunque continúan formando parte del paisaje urbano de la capital duranguense, el estado de algunas fuentes y monumentos refleja la necesidad de trabajos de rehabilitación y conservación. Para muchos ciudadanos, estos elementos no solo tienen un valor estético, sino que también representan parte de la identidad y la historia de la ciudad, por lo que su restauración podría contribuir a mejorar la imagen y el aprovechamiento de los espacios públicos.





