
Hito. Carlos Alcaraz logró romper la marca de Don Budge, 88 años después.
En tres horas y cuatro minutos, el 'Principito' remontó con firmeza al experimentado Novak Djokovic.
El siglo de durango
Carlos Alcaraz ha vuelto a sacudir los cimientos del tenis mundial este domingo 1 de febrero de 2026. En una final que ya es parte de la mitología del deporte, el murciano se impuso a Novak Djokovic en el Rod Laver Arena con parciales de 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5. No fue solo una victoria más en su cuenta personal; fue el golpe definitivo que le permitió completar el Grand Slam de carrera, capturando el único trofeo grande que le faltaba en sus vitrinas antes de cumplir los 23 años.
ACCI?N AL POR MAYOR
El encuentro comenzó con un guion que asustó a los seguidores del español. Un Djokovic imperial, buscando su título número 25, barrió la pista en el primer set aprovechando los nervios iniciales de Alcaraz. Sin embargo, la resiliencia de Carlitos es de otro planeta. A partir del segundo parcial, el número uno del mundo ajustó sus golpes, elevó la temperatura de su derecha y empezó a desbordar físicamente a un serbio que, a pesar de sus 38 años, vendió cara cada bola en un esfuerzo titánico que duró poco más de tres horas.
Con esta hazaña, Alcaraz rompe un récord de longevidad que parecía inalcanzable. A sus 22 años y 272 días, se convierte en el jugador más joven de la historia en ganar los cuatro torneos grandes, superando la marca del legendario Don Budge, establecida en 1938. Ya no se trata solo de potencial; Carlos ha entrado en el selecto club de los nueve hombres que han dominado todas las superficies, situándose a la altura de nombres como Federer, Nadal y el propio Djokovic.
FUERON TESTIGOS
La atmósfera en Melbourne Park fue eléctrica, especialmente con la presencia de Rafael Nadal en las gradas, quien fue testigo directo de cómo su heredero se convertía en el segundo español en conquistar Australia. El murciano celebró el punto final tirándose al suelo, exhausto pero consciente de que ha ganado siete Grand Slams en apenas cuatro años de carrera profesional. Su palmarés ahora luce un equilibrio envidiable: dos US Open, dos Wimbledon, dos Roland Garros y, finalmente, el preciado trofeo australiano.
ESCRIBIENDO LA HISTORIA
El camino hacia el título no fue un paseo por el parque. Alcaraz llegó a la final tras una batalla de cinco horas en semifinales contra Alexander Zverev, lo que hace aún más increíble su frescura física en los momentos decisivos contra Djokovic. El cuarto set fue un ejercicio de nervios templados, donde el español logró el quiebre decisivo en el duodécimo juego, evitando un tie-break que siempre es una moneda al aire frente al veterano de Belgrado.
Esta victoria consolida a Carlos Alcaraz como el monarca indiscutible del circuito ATP, ampliando su ventaja en el ranking sobre Jannik Sinner y asegurando que el 2026 sea, desde su primer mes, el año de su consagración definitiva.
AUSTRALIAN OPEN N A sus 22 años y 272 días, el murciano se convierte en el jugador más joven en ganar los cuatro grandes.
Efe