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Una visita a la puerta de casa puede parecer un trámite más, sobre todo cuando quien toca asegura venir de una dependencia conocida y habla con aparente seguridad. Sin embargo, en medio de los recibos, los pagos pendientes y el temor a quedarse sin un servicio básico, hay situaciones que conviene mirar dos veces antes de abrir la cartera o permitir el paso a desconocidos.
Tocan a la puerta y muestran una credencial que parece oficial y una advertencia diseñada para meter presión: “hay un problema con su medidor”. Así comienza una modalidad de fraude que ha encendido las alertas entre usuarios de la Comisión Federal de Electricidad, luego de reportes sobre personas que se hacen pasar por personal de la empresa para exigir dinero bajo amenaza de multa o corte del servicio.
El engaño no siempre llega por llamada o mensaje. En este caso, los supuestos trabajadores se presentan directamente en domicilios, muestran uniformes o identificaciones similares a las de la CFE y aseguran que detectaron irregularidades en el medidor, el sello o el candado.
La presión viene después: advierten que el usuario debe pagar de inmediato para evitar una sanción mayor o la suspensión del servicio eléctrico.
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Así operan los falsos trabajadores
De acuerdo con alertas difundidas por la propia CFE, una de las variantes consiste en dejar avisos impresos en los domicilios, principalmente los viernes por la tarde, en los que se informa al usuario que tiene un plazo de 12 horas para pagar una supuesta multa.
Los montos señalados en estos documentos pueden ir de los 5 mil a los 20 mil pesos, bajo el argumento de que el medidor presenta anomalías, carece de sello o tiene alguna irregularidad.
En algunos casos, los avisos incluyen números telefónicos falsos para que la víctima se comunique y “resuelva” el supuesto problema. Al llamar, los delincuentes insisten en que se trata de una falta grave y que el pago es obligatorio.
Después, incluso pueden volver a contactar a la persona haciéndose pasar por un supuesto “jefe de área”, ofreciendo reducir la multa a cambio de un depósito o transferencia a una cuenta personal.
El gancho: miedo y urgencia
La clave de este fraude está en hacer creer a la víctima que tiene poco tiempo para actuar. El plazo de unas cuantas horas, la amenaza de corte de luz y el uso de uniformes o documentos falsos buscan que la persona pague sin verificar.
Este tipo de engaño puede afectar especialmente a adultos mayores o personas que, ante el temor de quedarse sin servicio eléctrico, prefieren entregar dinero en el momento.
Sin embargo, la CFE ha sido clara: su personal no está autorizado para cobrar en efectivo en los domicilios ni para pedir depósitos a cuentas personales.
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¿Qué hacer si llegan a tu casa?
Si una persona se presenta como trabajador de la CFE y asegura que existe una multa urgente, lo primero es no entregar dinero, no permitir el acceso al domicilio y no dejarse presionar por amenazas de corte inmediato.
La recomendación es pedir identificación oficial, tomar fotografía de la credencial si es posible y comunicarse directamente al 071, donde se puede verificar si realmente existe algún aviso, reporte u orden relacionada con el servicio.
También se puede revisar la información mediante los canales oficiales de la CFE, como su portal, la aplicación CFE Contigo o los Centros de Atención a Clientes.
CFE pide no caer en pagos fuera de canales oficiales
La empresa recordó que los pagos del servicio eléctrico solo deben realizarse en canales institucionales, centros autorizados o plataformas oficiales. Cualquier persona que pida dinero en la puerta de la casa, depósitos a cuentas personales o transferencias por una supuesta multa debe considerarse sospechosa.
En caso de recibir un aviso extraño, una llamada intimidante o una visita de supuestos trabajadores, lo más importante es verificar antes de actuar. Una amenaza con plazo de 12 horas puede parecer urgente, pero justamente esa presión es parte del engaño.