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Andanada contra Aispuro, es contra el PAN

Mirador

ARMANDO FUENTES AGUIRRE

A Esteban Villegas ya le incomodó la postura del PAN a nivel nacional de romper la alianza con el PRI. Un hecho que no solo altera el tablero electoral, sino que zarandea los planes del gobernador de Durango para construir un proyecto sucesorio a modo; uno que le permita terminar su sexenio con garantías políticas que lo blinden.

Si alguien habló primero de romper la alianza, ese fue el propio gobernador, cuando amenazó a Acción Nacional con abandonar el acuerdo político, luego de que el panismo contemplaba postular al exgobernador José Rosas Aispuro Torres como candidato al Senado. Entonces, no parecía preocuparle una ruptura al sanjuanero.

Aunque formal y estatutariamente las alianzas dependen de las dirigencias nacionales, el mensaje del mandatario duranguense, más que claro, era amenazante por lo que podría implicar, pues dar por terminado cualquier esquema de gobierno de coalición, lo llevaría a prescindir de los pocos perfiles panistas que hoy forman parte de su administración.

En ese contexto es que debe leerse el retomado golpeteo contra el exgobernador Aispuro Torres, y ahora también dirigido a Jorge Romero, pues no es que se trate únicamente de un ejercicio tardío de rendición de cuentas; más bien, se trata de una jugada política en medio de la incertidumbre sobre el futuro de las alianzas electorales.

A tres años de gobierno de Esteban Villegas, solo hay un par de exfuncionarios detenidos; sin embargo, al exgobernador no se le ha podido acreditar responsabilidad penal directa. Eso abre la puerta a que las denuncias no estén diseñadas necesariamente para ganar en los tribunales, sino para sostener una narrativa política conveniente en determinados momentos.

El instrumento para esa ofensiva es la Entidad de Auditoría Superior del Estado, encabezada por Diana Gabriela Gaitán, quien no es ajena al poder político actual. Fue directora de Finanzas durante el trienio de Esteban como alcalde capitalino. Esa cercanía, inevitablemente coloca bajo sospecha cualquier revisión que hoy se haga desde la EASE.

Revisar las cuentas públicas es una obligación institucional. El problema es la credibilidad de quien lo hace. La propia administración municipal que encabezó Villegas Villarreal entre 2013 y 2016, como bien se recordará, fue señalada por opacidad en el manejo de recursos públicos.

Su proceso de entrega-recepción fue declarado nulo por el gobierno que lo sucedió, encabezado por José Ramón Enríquez, debido a múltiples inconsistencias en la documentación y los números. Aquellos expedientes, que contenían cientos de observaciones, terminaron entre archivos arrumbados o desaparecidos en la propia auditoría estatal.

Por aquel entonces, Esteban Villegas se deslindó de las acusaciones y culpó al presidente municipal sustituto, Carlos Emilio Contreras, en el sentido de que el Ayuntamiento, de manera inexplicable, realizó transferencias por grandes cantidades dinero al gobierno del estado que encabezara el priista, Jorge Herrera Caldera.

Para concluir, y volviendo al punto, auditorías y denuncias reaparecen justo cuando el panorama electoral comienza a moverse. Hoy, mientras el PAN debate romper con el PRI, en Durango el gobierno priista necesita esa alianza más que nunca. No por convicción, sino por cálculo político. Y es que en el fondo, lo que está en juego es la sucesión del gobernador y la posibilidad de terminar con un entorno político controlado.

EN LA BALANZA.- La muerte de Sarahí Nohemí no solo exhibe la violencia que se vive en algunas colonias de Durango; también deja al descubierto las graves fallas del sistema de salud pública. La falta de insumos, gastos que debieron cubrir los propios familiares y una alta médica cuando aún requería oxígeno, confirman un caso de negligencia médica e institucional. Es inaceptable que en un nosocomio público, como el Hospital General 450, una paciente herida de bala termine dependiendo del bolsillo de su familia para sobrevivir. Más indignante aún es el silencio de las autoridades del gobierno estatal, que hasta ahora no han mostrado sensibilidad ni disposición para esclarecer lo ocurrido.

X: @Vic_Montenegro

El invierno se muestra reticente: no quiere irse.

Muy pronto llegará la primavera, y sin embargo se anuncia una onda fría que nos obligará otra vez a usar cobija gruesa y a vestir ropa de abrigo. Antes el clima era confiable, tanto que los meteorólogos acertaban casi siempre al hacer sus predicciones. Dijo uno: "Ayer por fin cayó la lluvia que pronostiqué hace cuatro meses".

Ahora, en cambio, la temperie se muestra voluble, caprichosa, errática, y hace quedar mal a los departamentos de meteorología aun en los países más avanzados. Desde luego los pronosticadores tienen al cambio climático para culparlo de sus equivocaciones, pero la gente común no sabe si salir a la calle en manga corta o con abrigo; con paraguas o sin él.

Hace tiempo cayó una helada tardía en el Potrero, y acabó con las flores de los manzanos. Ante mi enojo y desconsuelo me dijo don Abundio en tono de reproche:

-Licenciado: lo hace quien puede.

Es cierto. Igual con el clima. También lo hace quien puede.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: gobierno, Esteban, quien, sino

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