
Cada local cerrado significa que al menos tres familias se quedaron sin ingresos: FTI
Cada reporte del cierre de un negocio en el Centro Histórico de Durango no solo representa un local más que se pone en venta o renta; también significa que, al menos, tres familias se quedaron sin empleo, es decir, sin su principal fuente de ingresos.
Rolando Álvarez Peña, dirigente de la Federación de Trabajadores Independientes (FTI), habló sobre el cierre de negocios y destacó que es necesario hacerse la pregunta: "¿Cuántas familias se quedaron sin comer?", pues consideró que ese es el principal aspecto que se debe tomar en cuenta.
En cada comercio cerrado, indicó que, "bajita la mano", son tres familias las que dejan de trabajar en ese lugar.
Señaló que esas personas tienen que buscar una nueva fuente de ingresos, conseguir otro empleo o determinar a qué otra actividad pueden dedicarse.
Aunque se habla de que muchas personas migran a la informalidad, Álvarez Peña negó que eso esté ocurriendo, pues aseguró que tampoco ese sector está generando ingresos suficientes.
Incluso comentó que en los tianguis también hay espacios que ya no se utilizan porque la gente ya no tiene qué vender, ya que ha tenido que empeñar o vender sus pertenencias para poder subsistir y no cuenta con recursos para volver a invertir.
Finalmente, aseguró que muchas personas están sobreviviendo gracias a dádivas o programas federales, estatales y municipales, los cuales, dijo, en algún momento se verán rebasados porque son insuficientes para que toda la población tenga recursos para alimentarse.