
Captura de Nicolás Maduro: ¿Quién es Vladimir Padrino, posible segundo objetivo de Trump?
En medio de la escalada de tensión que se vive tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadunidenses, uno de los nombres más citados como posible próximo objetivo de las autoridades de Estados Unidos es Vladimir Padrino López, el actual ministro de Defensa de Venezuela.
Padrino es considerado por analistas como el brazo operativo más poderoso del gobierno chavista, así como uno de los principales sostenes del poder de Maduro dentro de la estructura del Estado.
Una carrera militar y política cimentada en lealtad
Nacido en Caracas el 30 de mayo de 1963, Vladimir Padrino López ha desarrollado una larga carrera en el ejército venezolano, graduándose en 1984 en la Academia Militar de Venezuela y ascendiendo hasta el rango de general en jefe.
Desde octubre de 2014, ocupa el cargo de ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, posición que combina con la conducción estratégica de las Fuerzas Armadas Bolivarianas. Su permanencia en el cargo por más de una década lo ha convertido en un aliado inseparable de Nicolás Maduro, confiable por su lealtad y su influencia dentro del estamento castrense.
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¿Por qué su captura o neutralización sería significativa?
En el contexto actual, Padrino representa no solo al comandante militar más poderoso después de Maduro, sino también al arquitecto fundamental del respaldo castrense que ha mantenido al chavismo en el poder durante años.
Su eventual captura, más allá de la de Maduro, sería interpretada por Estados Unidos y sus aliados como un paso adicional para desarticular la estructura de poder que ha mantenido la administración bolivariana.
Además, Padrino está vinculado a sanciones internacionales y fue incluido en listas de recompensas de Estados Unidos por su papel clave dentro del régimen, lo que destaca la importancia que Washington le atribuye dentro de la red de poder venezolano. Su captura o neutralización podría debilitar la cohesión interna de las fuerzas armadas venezolanas y abrir la puerta a un cambio más profundo en la estructura política del país.