
En Durango también hay paro en Conafe; van por mejores condiciones
Figuras educativas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) de la zona indígena de Mezquital, Durango, se unieron al paro nacional para exigir apoyos económicos justos, un bono de fin de año proporcional a su servicio, así como el equipamiento necesario para su desempeño.
Las figuras educativas atienden a estudiantes de comunidades rurales alejadas, con pocos habitantes y en condiciones de alta marginación, de manera personalizada. Desarrollan programas de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria.
En el caso de la zona indígena de Mezquital, enfrentan diversas dificultades para cumplir con su labor, como caminar durante varias horas para llegar a las escuelas, no contar con herramientas adecuadas o carecer de alimentación.
Aunque en algunos casos se llega a acuerdos para que los habitantes apoyen con hospedaje y alimentación, esto no siempre es posible debido a la falta de recursos de las familias. La mayoría de las comunidades no cuenta con transporte público ni con servicios básicos.
Al menos quienes pertenecen a la comunidad de Santa María de Ocotán se organizaron para ser tomados en cuenta por las autoridades, pues consideran que su trabajo es importante, pero ha sido poco valorado. De momento se mantienen sin actividades.
El apoyo económico que reciben es bajo, ya que se les considera prestadores de servicio social.

PLANTEAMIENTO NACIONAL
El propósito del paro a nivel nacional es exigir apoyos económicos acordes con las actividades que realizan, pues cumplen jornadas de cinco días a la semana y hasta 10 horas de servicio diario o más.
A nivel nacional se registró una disminución en los apoyos económicos que recibían, así como un recorte al bono correspondiente a 2025, el cual no es proporcional a sus funciones, que apuntan son similares a las de un docente.
Como comparativo, señalan que para 2026 el programa Jóvenes Construyendo el Futuro otorgará un apoyo mensual de 9 mil 582 pesos, equivalente a un salario mínimo, cantidad que las figuras educativas están lejos de percibir.
Actualmente, los educadores comunitarios reciben entre 2 mil y 7 mil pesos mensuales, dependiendo del servicio que brinden.
Por ello, tomaron la determinación de organizarse e iniciar el paro desde el pasado lunes 12 de enero en todo el país. Incluso, integrantes de algunas entidades cercanas a la Ciudad de México viajaron a la capital para presentar sus demandas y esperan ser escuchados por el Gobierno Federal.
