
'Fue una tortura lenta': el desgarrador testimonio del padre de uno de los bebés que murió en el IMSS
"Vivimos una tortura lenta, un sufrimiento constante que nos marcó de por vida. No hay palabras para decir lo que sufrimos... Darío era mi primer hijo", fueron las palabras de Diego Tovalín, padre de uno de los bebés fallecidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del hospital de zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Diego narró los difíciles días que vivieron desde el martes de la semana pasada, fecha en que falleció el primero de los cinco recién nacidos que se encontraban internados en dicha área.
Explicó que su bebé nació el 13 de agosto y fue trasladado a la UCIN. Tras someterse a una cirugía, fue reingresado a la misma unidad para su recuperación. En ese espacio coincidió con Liam, Victoria y dos bebés más.
Debido a la convivencia, los padres de los cinco recién nacidos entablaron amistad.
De acuerdo con el relato de Diego, la pesadilla comenzó el martes 15 de septiembre. Durante el horario de visita, las autoridades del hospital prohibieron el acceso a los familiares; solo permitieron entrar a una pareja que, minutos después, salió con la noticia de que su bebé acababa de fallecer.
Posteriormente, a un segundo matrimonio le informaron la misma causa de deceso.
"Para la tarde nos dejaron entrar a ver a Darío y nos dimos cuenta de que había un tercer bebé muerto. Dijimos que algo estaba mal; no sabíamos que nuestro Darío ya estaba agonizando", declaró el padre.
El miércoles por la tarde, las autoridades informaron que la UCIN entraba en cuarentena con dos bebés en su interior: Darío y Liam. Diego señaló que en ese momento observaron cómo ingresaban botes de desinfectante y detectaron la presencia de trapos sucios dentro del área de terapia intensiva.
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El jueves les comunicaron que Darío había entrado en choque séptico y que esperaran una llamada durante la noche. Finalmente, el viernes a las 10:30, los médicos informaron que el menor continuaba en paro respiratorio y les pidieron entrar a despedirse.
"Lo que vimos fue una escena de terror. Vi a mi bebé muy mal, su cuerpecito en pésimas condiciones, pero a su alrededor todo estaba sellado con una limpieza exagerada. La imagen de nuestro bebé no se las puedo describir, fue terrorífico. Ojalá nos hubieran dejado entrar con una venda en los ojos", expresó Diego.
Tras entregarles el cuerpo de Darío para los servicios funerarios, Liam permaneció en la UCIN. El pequeño —quien era producto de un embarazo gemelar y cuyo hermano se encontraba sano en casa al no haber ingresado a esa unidad— falleció el sábado sin que el personal brindara explicaciones claras sobre lo sucedido.
Diego Tovalín afirmó que el IMSS ofreció una respuesta pública únicamente debido a la presión social. Añadió que, en un principio, el personal amagó con cancelar la reunión al ver a los cinco matrimonios reunidos, aunque finalmente accedió a dialogar. Sin embargo, la reunión concluyó sin respuestas claras ni dictámenes sobre la causa de las muertes.
Ante la falta de información y dado que la fiscalía estatal aclaró que el caso no es de su competencia, los padres interpondrán una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Asimismo, señalaron que se mantendrán a la espera de la reunión anunciada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien mandará al director general del IMSS para dialogar con las familias afectadas. No obstante, Diego sostuvo que la vía legal continúa en pie para exigir justicia por Darío, Liam, Victoria y los otros dos recién nacidos.