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Hay canciones que se vuelven éxitos y hay canciones que terminan convirtiéndose en leyendas, “Jolene”, de Dolly Parton, pertenece a la segunda categoría. Desde su lanzamiento en 1973, la melodía hipnótica y la súplica desesperada de una mujer que teme perder al amor de su vida han conquistado a millones de personas alrededor del mundo.
Este martes que el mundo de la música perdió a la gran estrella de la música country, vale la pena recordar un poco de historia de uno de sus mejores temas, uno que ha trascendido generaciones y que sin duda, marcaron su carrera.
Una niña pelirroja llamada Jolene
Dolly Parton contó en numerosas entrevistas que el nombre de la protagonista surgió gracias a una pequeña fan. Después de un concierto, una niña pelirroja se acercó para pedirle un autógrafo. Cuando la cantante le preguntó cómo se llamaba, respondió “Jolene”.
Parton quedó fascinada con el nombre. “Es el nombre más hermoso que he escuchado”, recordó años después. Le dijo a la niña que algún día escribiría una canción con ese nombre. Y cumplió su promesa.
La cajera que preocupaba a Dolly
Aunque el nombre vino de una fan, la inspiración para la historia llegó de otro lugar. Dolly Parton reveló hace algunos años que cuando recién se había casado con Carl Dean, su esposo solía visitar con frecuencia un banco donde trabajaba una atractiva cajera pelirroja. La empleada parecía disfrutar mucho de la atención de Carl, y él tampoco parecía tener prisa por terminar sus trámites.
La situación nunca pasó de ser una anécdota, pero Parton encontró el asunto suficientemente divertido como para convertirlo en canción.
Con el característico sentido del humor que la acompañó toda su vida, la artista solía bromear diciendo que escribió “Jolene” para evitar que aquella mujer le quitara a su marido.
Una letra simple y brillante
Lo que hace especial a “Jolene” es que la narradora no confronta a su rival ni la insulta. Al contrario, la admira.
En la canción, la protagonista describe la belleza de Jolene, su cabello, sus ojos y su sonrisa, y le pide que no le arrebate al hombre que ama.
Esa combinación de vulnerabilidad, inseguridad y honestidad resultó poco común para la época y ayudó a que la canción conectara con millones de oyentes.
Un éxito que no deja de crecer
“Jolene” fue lanzada como sencillo en octubre de 1973 y rápidamente escaló las listas de popularidad. Alcanzó el número uno en la lista country de Billboard y se convirtió en uno de los mayores éxitos de la carrera de Parton.
Con el paso de los años, la canción fue reinterpretada por artistas de distintos géneros, desde The White Stripes hasta Miley Cyrus, ahijada de la propia Dolly Parton.
Su influencia ha sido tan grande que revistas especializadas y críticos musicales la consideran una de las mejores canciones de todos los tiempos.
Más que una canción
A diferencia de muchas composiciones exitosas que terminan olvidadas con el paso de las décadas, “Jolene” parece resistirse al tiempo.
Quizá sea porque detrás de su melodía pegajosa existe una historia sencilla y universal, el miedo a perder a alguien que se ama.
O quizá porque Dolly Parton logró algo que pocos compositores consiguen, transformar una anécdota cotidiana, una niña pelirroja y una cajera demasiado amable en una de las canciones más reconocibles de la historia de la música.