Las últimas pifias de comunicación por parte de la élite que gobierna dan una idea clara de la desconexión entre la realidad que perciben y la que se vive tanto en nuestro país como en los Estados Unidos.
Estoy hablando de los dos temas que la semana pasada dominaron la conversión pública en el país. Por un lado, identificar a las personas y cuentas que, según el gobierno, son parte de una compleja operación para amplificar en espacios digitales la supuesta campaña orquestada en contra del régimen.
Por otro lado, la reveladora (porque refleja la visión y auto percepción de quién la escribe, además de su capacidad para transmitir argumentos por escrito) carta del hijo del expresidente López Obrador, quién así decidió dar a conocer que el gobierno de los Estados Unidos le retiró la visa para poder ingresar a ese país.
En primer lugar, quiero comentar el tema de la "lista" que, según el gobierno, no es una "lista". Retomo la definición que hace el diccionario de la Real Academia Española de la palabra "lista": Enumeración, generalmente en forma de columna, de personas, cosas, cantidades, etc., que se hace con determinado propósito.
Sea usted, estimada lectora, estimado lector, después de ver la presentación que hizo el gobierno, quién decida si lo anunciado se ajusta a la definición de la palabra en nuestra lengua.
Creo que lo importante aquí es entender que, dados los nulos resultados de gobierno en los ocho años que lleva el régimen, además de los escándalos de corrupción que califican como los más grandes de la historia de nuestro país, lo que queda para ellos es tratar de ganar la narrativa de la discusión pública.
Cuando, desde la visión gubernamental, se intenta contra atacar la narrativa que domina la discusión pública y que critica al gobierno, se comete el error estratégico de identificar con nombre y apellido a quienes lo critican, en lugar de identificar y tratar de refutar los argumentos que emiten.
Como bien dijo la Presidenta hace unos años, la elaboración de listas es una práctica de los peores regímenes autoritarios.
El otro tema es la carta que publicó el hijo del expresidente López Obrador, Andrés Manuel López Beltrán, en la que anuncia que los Estados Unidos le ha quitado la visa para entrar a ese país.
Independientemente del tono de la carta, lo que quiero destacar es la auto percepción de superioridad que debe tener quién la escribe, ya que le pide al Presidente de los Estados Unidos una respuesta puntual a las preguntas que le hace.
Además, le "sugiere" despedir a dos de sus más cercanos colaboradores, llenándolos de adjetivos de los que espero no se arrepienta en unos años, ya que Marco Rubio, el Secretario de Estado, es un fuerte contendiente a la nominación republicana para la Presidencia de los Estados Unidos.
Los dos hechos muestran, cada uno por su lado, la desconexión que tiene la élite del régimen de la realidad social y política que se vive tanto en nuestro país como en los Estados Unidos.
X: @jesusmenav