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La oposición demócrata le hizo un reglado a Trump

El reporte Oppenheimer

ANDR?S OPPENHEIMER

 E L giro hacia la extrema izquierda de los votantes de Nueva York en las elecciones primarias del Partido Demócrata el 23 de junio ha sido un regalo del cielo para el presidente Donald Trump.

Justo cuando la popularidad del presidente está por el suelo -entre otras cosas por su fracasada guerra contra Irán y una ola de acusaciones de corrupción-, los demócratas eligieron a sus candidatos más extremistas para representar el partido en las elecciones legislativas de noviembre.

Varios de los ganadores de la primaria neoyorquina, que seguramente ganarán en noviembre porque competirán en distritos de amplia mayoría demócrata, se autodefinen como "demócratas socialistas". El término no asusta en Nueva York pero, para deleite de Trump, espanta a una buena parte del país.

Como era de esperarse, Trump saltó de inmediato a decir que sus rivales habían elegido a candidatos "comunistas". Omitió decir que ambos partidos tienen alas radicales, y que los ganadores de Nueva York no se llaman a sí mismos comunistas.

"Este hermoso país jamás será comunista", escribió Trump en sus redes sociales pocas horas después que cerraran las urnas.

Mike Johnson, el presidente de la Cámara de Representantes y aliado incondicional de Trump, salió a celebrar que "la izquierda insurgente está creciendo" y criticó a la cúpula demócrata por no frenar lo que llamó una "marcha marxista en el país".

Los tres candidatos izquierdistas que ganaron las primarias demócratas neoyorquinas fueron apoyados por el alcalde Zohran Mamdani, el primer alcalde "demócrata socialista" de Nueva York. Mamdani se convirtió en una figura nacional tras ganar la alcaldía prometiendo subir los impuestos a los ricos, comprometiéndose a congelar los alquileres y lanzando encendidos discursos contra Israel.

Por curioso que parezca, la guerra de Gaza fue un tema central de la votación. Los "demócratas socialistas" lograron movilizar a miles de universitarios con su discurso antiisraelí. Sus críticos señalan que los argumentos de Mamdani y sus aliados tienen un tufillo antisemita, porque nunca condenan los ataques terroristas contra Israel con la misma vehemencia.

Una de las ganadoras, Darializa Avila Chevalier, se negó repetidamente a condenar al grupo terrorista Hamas, que inició la guerra de Gaza al matar a unos 1,200 civiles israelíes el 7 de octubre de 2023. Avila Chevalier también se manifestó a favor de cortarle fondos a la policía, y fue una crítica acérrima del expresidente Joe Biden y la exvicepresidenta Kamala Harris, a quienes consideraba cómplices del sistema.

Aber Kawas, la activista palestino-americana ganadora de la primaria demócrata para una banca en el senado estatal de Nueva York esa misma noche, se negó a criticar el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York. ¿Su argumento? Que Washington nunca pidió perdón por su "sistema capitalista, y el racismo y la supremacía blanca", según reporto el Wall Street Journal.

Los republicanos ya están frotándose las manos y preparando sus anuncios de campaña para las elecciones de noviembre pintando a Avila Chealier y Kawas como los verdaderos rostros del Partido Demócrata. Difícilmente podrían haber encontrado figuras más polarizantes para espantar a los votantes moderados en el resto del país.

Los líderes demócratas, en su gran mayoría de centro, están claramente preocupados por los resultados de Nueva York.

Por ahora, confían en que el descontento del electorado con Trump por la inflación y la corrupción de su Gobierno les bastará para ganar la Cámara de Representantes en noviembre.

Además, recuerdan que la participación en Nueva York fue bajísima. La demócrata socialista Claire Valdez, por ejemplo, ganó con apenas el 7.6% de los casi 500,000 votantes registrados de su distrito. El factor decisivo de su victoria fue movilizar a los estudiantes progresistas de su zona, que tiene una gran población universitaria.

Más importante aún: los líderes demócratas señalan que si ganan la Cámara de Representantes en noviembre, los "demócratas socialistas" no llegarán ni al 5% de la bancada del partido. Incluso sumando a los tres candidatos que ganaron las primarias de Nueva York, apenas tendrían unos ocho representantes en un mar de más de 218 legisladores demócratas.

En suma, lo más probable es que los "demócratas socialistas" no logren capturar el Partido Demócrata ni nombrar a su candidato presidencial. Sin embargo, se han convertido en una noticia mundial, y le han hecho un gran favor a Trump y su Partido Republicano.

Escrito en: Nueva, Trump, York, "demócratas

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