E L lamentable fallecimiento de cinco bebes recién nacidos en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en la capital del estado pone de luto a cinco familias ante este hecho imposible de imaginar a los ojos de las madres y los padres que, suponían, sus hijos recién nacidos estaban siendo atendidos en instalaciones médicas con las condiciones para cuidarlos de la mejor manera.
Estos hechos, al igual que otros sucedidos en instalaciones médicas, mantienen en común una hipótesis principal: la falta de implementación estricta de protocolos en áreas de atención médica especializada.
En una institución del tamaño del IMSS, todo procedimiento médico está descrito en normas internas, de tal manera que si se aplican correctamente y se tienen los insumos necesarios es prácticamente imposible que una tragedia de esta magnitud suceda.
Las declaraciones del padre de un menor fallecido indican la posible falta de protocolos al interior del área especializada en cuidados neonatales y también, de acuerdo a su dicho, la falta de insumos para que las y los médicos pudieran hacer su trabajo.
Si una de las hipótesis de este caso, el manejo inadecuado de insumos médicos, se comprueba, es necesario que los directivos del IMSS tengan total transparencia respecto a las investigaciones y se castigue a los responsables de no implementar los procedimientos médicos como están establecidos en las normas internas y también a quienes debieron haber supervisado que esos procedimientos se implementaran de manera correcta.
Mientras no haya una constante capacitación al interior del IMSS y de cualquier otro sistema de salud, sea federal o estatal y en todos los hospitales, sean privados o públicos de la importancia de seguir al pie de la letra los procedimientos médicos que se realizan en esas instalaciones, con un constante monitoreo por parte de las autoridades y la aplicación de sanciones, estas tragedias pueden suceder en cualquier momento en cualquier hospital del país.
En una burocracia del tamaño de la del IMSS, tal vez la organización pública más grande del país, con más de medio millón de empleados, existen varias capas de responsabilidad. La primera es la responsabilidad que tienen los encargados del área médica en el hospital; un nivel más arriba se encuentran los encargados de la atención médica en la delegación estatal; en un tercer nivel los encargados de la atención médica a nivel central y finalmente los directivos del instituto, que representan al IMSS.
Es necesario que después de las investigaciones que, según el acuerdo del Director General del IMSS con las familias que sufrieron la pérdida de sus recién nacidos, se llevaran a cabo por instancias externas al instituto, tengan un impacto real en la implementación de los procedimientos y protocolos de atención médica que se llevan a cabo en esa y todas las áreas de atención neonatal en los hospitales del IMSS en el país.
Además y después de una investigación exhaustiva, si es el caso, tiene que haber castigo para quienes hayan cometido faltas en el ejercicio de sus funciones y que a partir de esta experiencia los cambios que se implementen tengan un impacto real en la atención a los pacientes y de esa manera evitar otra tragedia como la que acaba de suceder.
@jesusmenav