Historia De Terror / Impunidad Y Olvido / Verdades Y Rumores ¿Lo descubierto en el municipio de Concordia podría considerarse el principal cementerio clandestino que se tenga registro en el país? Preguntó la periodista Carmen Aristegui a una reportera que narraba lo que se ha vivido en los últimos días en Sinaloa, tras la desaparición de diez mineros.
Y aunque la reportera contestó que tal vez sí, haciendo alusión a lo que le ha tocado vivir en otros estados, la respuesta es incorrecta. Durango tiene ese lamentable y horrífico 'honor' de haber contabilizado más de 350 cuerpos en fosas clandestinas, allá por 2011.
Al final, aquel macabro hallazgo fue apenas la punta del iceberg, pues se terminaron de encontrar al menos 15 fosas clandestinas en los municipios de Durango, Lerdo, Cuencamé, San Juan del Río, Santiago Papasquiaro y Pueblo Nuevo. Y según cifras oficiales, entre 2006 y 2016, en Durango se localizaron 497 cuerpos en 26 fosas clandestinas. Una barbarie.
Cuando se comenzó a divulgar la noticia de que en la ciudad de Durango se habían encontrado cientos de cuerpos enterrados en diversas zonas habitacionales de la ciudad capital, inmediatamente comenzó el intento de bloqueo de información oficial de las autoridades estatales y municipales. Eran tiempos del alcalde Adán Soria Ramírez y del gobernador Jorge Herrera Caldera.
A pesar de eso, la información fluyó por vías extraoficiales. Peritos trabajaban en el fraccionamiento Las Fuentes, en la colonia San Vicente, en la colonia Valle del Guadiana, en un terreno sobre la avenida Teresa de Calcuta, en el fraccionamiento Jardines de Durango, principalmente. Fue imposible silenciar el horror.
Al igual que en Sinaloa, la localización de la primera fosa clandestina en Durango se pudo realizar gracias a una denuncia anónima. En días pasados, diversos medios de Sinaloa reportaban que las autoridades estatales ya tenían hasta las coordenadas de las fosas que les habían denunciado, pero que parecían no darles mucha veracidad.
Incluso al Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C5) de Durango llegaron un par de reportes anónimos donde aseguraban contar con datos precisos sobre el paradero de los mineros desaparecidos desde el pasado 23 de enero, en Concordia. Pero tampoco hubo movimiento.
Fue hasta que la noticia de los mineros desaparecidos escaló a nivel nacional y que, madres buscadoras comenzaron a hacer presión, que al fallido gobierno de Rubén Rocha Moya no le quedó más remedio que buscar en la zona y constatar que las denuncias anónimas eran ciertas.
De los responsables de dicha barbarie, solo se pudo saber que se capturó a Bernabé Monje Silva, "El M14", un expolicía ministerial de Chihuahua y uno de los hombres fuertes de Joaquín "El Chapo" Guzmán, así como seis exagentes más, a quienes se les responsabiliza de esconder bajo la tierra a las personas desaparecidas en Durango.
A través de los años y gracias a solicitudes de información, se pudo saber que fueron 383 los cuerpos (357 hombres y 26 mujeres) los desenterrados entre abril de 2011 y 2012, pero las mismas autoridades reconocieron en su momento no haber tenido la capacidad humana ni técnica para preservar los cuerpos.
Hoy, Sinaloa vive una tragedia muy similar a la que ocurrió en Durango hace casi 14 años. Con autoridades estatales que también buscan bloquear la información, con una crisis de violencia, con familias que esperan encontrar cualquier información que les ayude a encontrar a sus desaparecidos y, sobre todo, con autoridades que le apuestan que el tiempo deje todo en el olvido.