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Las traiciones a Esteban Villegas y su plan de escape

Contrapesos

V?CTOR MONTENEGRO

A Esteban Villegas lo alcanzó el síndrome del 'burnout'. Ya no aguanta las presiones a dos años de que concluya su gobierno y comienza a mostrar su desesperación por lo que le deparará el futuro. Dos entrevistas, apenas unos días después de rendir su cuarto informe, ponen de manifiesto la preocupación de un gobernador que percibe cómo el poder comienza a escapar de sus manos.

La advertencia dirigida a su equipo de estar preparado para las traiciones y reaccionar en consecuencia, es una señal inequívoca de que la sucesión ya contaminó la operación cotidiana del gobierno de Durango. El mandatario sabe que las deslealtades están ya a la orden del día; el problema es que aún no sabe por parte de quiénes.

La segunda entrevista completa la lectura. Esteban Villegas reconoció que analiza competir en 2027 a petición de la alianza PRI-PAN, dejando en claro que no piensa retirarse de la política cuando concluya su administración. Se trata de conservar presencia, influencia y margen de maniobra cuando entregue el poder del Ejecutivo estatal.

Ahí aparece la lógica de una eventual diputación federal. Sin embargo, para alguien como Esteban, competir por mayoría significaría exponerse a una elección que tendría que ganar en las urnas, lo que sería imposible con el desgaste acumulado de su administración y frente a un humor social que no necesariamente le resulta favorable. La vía plurinominal le ofrece una ruta más segura hacia la Cámara de Diputados.

El gobernador adelanta escenarios a dos años de terminar su sexenio. Uno es defensivo y en busca del fuero constitucional, previendo que Morena gane la gubernatura en 2028 y su administración sea sujeta a auditorías. En ese supuesto, solicitaría licencia como gobernador para rendir protesta en 2027 como legislador federal, regresar a concluir su mandato y, una vez entregado el estado, volver a San Lázaro.

Un segundo escenario sería que la alianza PRI-PAN conservara la gubernatura en 2028, para lo cual la maniobra tendría que ver más con proyección. Desde el Congreso de la Unión, Esteban Villegas estaría buscando una plataforma que lo posicione a nivel nacional, aunque tendría que modificar radicalmente el papel autoimpuesto de 'claudista' y asumir una posición opositora más definida.

En ambos casos se advierte la constante de un gobernador que no quiere quedar fuera del tablero. La diputación sería un seguro político, cuyo propósito dependería del resultado de la elección de 2028 en Durango. Y eso explica por qué la de 2027 aparece en sus declaraciones como una pieza estratégica para la sucesión estatal.

El ultimátum de Esteban Villegas muestra lo que ya advertíamos sobre las traiciones. No pocos en su equipo están calculando ya su futuro político, y la intención de buscar una diputación federal confirma que Esteban también lo está haciendo. El mandatario todavía controla la gubernatura, mientras los demás prevén qué harán cuando ese control termine.

Lo cierto es que Esteban ya está pensando más en cómo sobrevivir políticamente que en gobernar. Puede ser continuidad, protección o proyección nacional. Lo evidente es que, mientras públicamente se habla de cerrar bien la administración, detrás del discurso ya comenzó otra batalla: la de quién tendrá poder después de Esteban.

EN LA BALANZA.- La maquinaria pesada de Durango se está convirtiendo en otro termómetro del estancamiento económico, con empresas trabajando apenas al 25 o 30 por ciento de su capacidad y alrededor de 500 plazas laborales desocupadas. Mientras el discurso oficial insiste en inversiones y grandes proyectos, ocho empresas ya tienen equipos fuera del estado y algunas llevan años buscando contratos en otras entidades. Incluso Tunal II, presentada como una obra estratégica, todavía no genera contratos para este sector. El problema no parece ser la falta de maquinaria ni de capacidad empresarial, sino la ausencia de obra suficiente. Las promesas de inversión no llenan los tanques de las excavadoras ni pagan las nóminas.

X: @Vic_Montenegro

Dicen que en lo alto del alto pico llamado de Las Ánimas se escucha una canción.

Se oye sólo en las noches sin luna, cuando la oscuridad se asusta de la oscuridad y el silencio guarda silencio. Entonces es cuando surge la canción.

Nadie sabe quién la hizo ni quién la canta. Jamás alma viviente la ha escuchado. Hay quienes no creen que esa canción exista. Seguramente, afirman, es el viento que sopla entre los pinos. Otros suponen que son las piedras las que al rodar por causa de los estremecimientos de la tierra producen esa melodía.

Unos piensan que la canción la canta un ángel.

Otros opinan que la canta un demonio.

En algo están de acuerdo todos: el que escuche esa canción será inmortal; vivirá eternamente.

Yo no la quiero oír.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: Esteban, Villegas, gobernador, canción

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