Editoriales

Los Impresentables y sus narco-nexos...

Doble Fondo

JUAN PABLO BECERRA-ACOSTA M.

El mayor error del obradorismo ha sido no reservarse el derecho de admisión.

 C On mayúscula y en cursivas, como si se tratara de un cártel, porque ya son legión: Los Impresentables. Así deberíamos tratar a los políticos mexicanos que tienen presuntos nexos criminales: como capos de un cártel multicolor. En México, desde los años 80, todas las mafias siempre han tenido algo en común: complicidades en la política. Alcaldes, gobernadores, legisladores, policías municipales, estatales, federales, militares, marinos, ministerios públicos, fiscales y jueces. Cómplices de todos los rangos en todos los poderes del Estado mexicano. Lo complicado ha sido documentarlo, pero ahí han estado siempre, flotando en la impunidad.

Evadirlo y negarlo no sirve de nada. Y anclarse en las culpabilidades del pasado, tampoco. La 4T y sus propagandistas, sus múltiples variantes de Lords Moléculas (en la radio, en la prensa, en la tele, en las redes), ya deben dejar de voltear hacia atrás, de culpar a quienes gobernaron en otros tiempos. Si luego de siete años no pueden hacerse cargo de lo que ocurre en el presente, ¿entonces cuándo? Morena ya lleva un sexenio y cacho en el poder federal y otro tanto en los poderes estatales, así que mientras siga evadiendo su responsabilidad se va a hundir más en el fango de las mismas complicidades que criticó, ya sea por omisión, negligencia o colaboracionismo.

¿Qué va a hacer la Presidenta ahora, cuando gente de la suya, de su mentor y de su movimiento, es la acusada de trabajar para el crimen organizado? ¿Qué va a hacer ante la virulencia de las imputaciones desde Estados Unidos? ¿Va a negar todo hasta la ignominia? ¿Va a entregarlo? ¿O le va a apostar al Factor Beltrones?

Le pedí a una IA que me agrupara las viejas acusaciones de Estados Unidos contra quien en la política mexicana opositora era conocido en los años 90 como Don Beltrone, trato equivalente al que se le dispensa en la camorra a quien es visto como Il capi di tutti i capi, en este caso al seno de lo que llamaban La Familia priista. A lo largo de su extensa carrera política -me tecleó la IA-, Manlio Fabio Beltrones, exdirigente nacional del PRI, ha enfrentado diversas acusaciones y señalamientos sobre presuntos nexos con el crimen organizado, aunque él ha negado estas imputaciones: 1.- Presuntos vínculos con Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos". Informes periodísticos, incluyendo reportes publicados por The New York Times en 1997, señalaron supuestos vínculos entre Beltrones y Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez durante el tiempo en que Beltrones fue gobernador de Sonora (1991-1997). Eso fue un escándalo enorme en su momento porque el político aspiraba a llegar a la Presidencia alguna vez. 2.- En 2007 el expresidente Vicente Fox lo acusó de tener relaciones con el narcotráfico. 3.- Fuego amigo. En marzo del año pasado, Alejandro Moreno, líder nacional de lo que queda del PRI, le atribuyó vínculos con el crimen organizado.

Calumnias y persecuciones políticas, alegó Beltrones en cada ocasión. Nunca le pasó nada. Hace unas semanas me lo encontré en un vuelo rumbo a Acapulco e iba tan campante como un cura español con mirada huidiza. Incluso al final del traslado se levantó de su asiento y se volteó para despotricar contra la 4T a la espera infructuosa de que un veterano periodista de radio dijera algo que le diera la razón.

¿A eso le apuesta Claudia Sheinbaum con el caso de Rocha Moya (presuntamente Il capo dei capi en Sinaloa), al olvido de las estridencias estadunidenses? Apuesta arriesgada contra un jugador tan inestable como Donald Trump que no va a dudar un segundo en convertir a Rocha y a los que vengan en la próxima lista del Departamento de Justicia en sus Maduros mexicanos. La Presidenta ya habrá sido informada, además, de que Trump tampoco vacilará en bombardear con drones campamentos narcos como los que hace unos días agentes de la CIA ya checaron de cerquita en Chihuahua (a eso iban en realidad), para calcular el costo-beneficio de hacerlos volar en mil pedazos junto a los cuerpos de los esclavos o sicarios que se encuentren ahí. El mayor error del obradorismo ha sido no reservarse el derecho de admisión.

Escrito en: sido, vínculos, crimen, Beltrones

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas