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La llegada del Mundial de 2026 a México no solo ha generado expectativa deportiva, también ha abierto un debate sobre el uso del patrimonio cultural.
La zona arqueológica de Chichén Itzá se colocó en el centro de la polémica luego de que académicos y especialistas denunciaran un presunto uso indebido del sitio durante actividades relacionadas con la promoción del torneo.
Denuncia por uso comercial del patrimonio
El origen del conflicto se remonta a la visita del trofeo oficial de la Copa del Mundo a México, como parte de su gira internacional. Durante este evento, el galardón fue exhibido frente al Templo de Kukulcán, uno de los íconos más importantes del país y patrimonio mundial.
Sin embargo, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalaron que este acto podría constituir un uso comercial indebido, ya que el sitio fue utilizado como escenario para material promocional vinculado a marcas y a la FIFA.
De acuerdo con estas posturas, el patrimonio arqueológico mexicano no puede ser explotado con fines lucrativos, lo que motivó el anuncio de una posible denuncia ante autoridades federales.
La respuesta del INAH
Ante la controversia, el INAH salió al paso para aclarar la situación. La institución negó que se haya cometido alguna irregularidad y aseguró que la actividad fue completamente legal.
Según el organismo, la exhibición del trofeo se realizó con autorización oficial, bajo estrictos criterios de conservación y supervisión, en apego a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Incluso, el instituto descartó la existencia de una demanda formal, señalando que no hay procesos legales en curso relacionados con este caso.
Lo que viene rumbo al 2026
A medida que se acerca la Copa del Mundo, es probable que este tipo de debates se intensifiquen. México no solo será sede de partidos, sino también escaparate cultural ante millones de personas en todo el mundo.
El reto será encontrar un punto medio entre promoción y conservación, evitando que el patrimonio se convierta en un simple recurso publicitario, sin dejar de aprovechar el impacto global que representa el torneo.