En estos tiempos que vivimos, recuerdo, por enésima ocasión, esa memorable producción cinematográfica de 1973, el "Soylent Green" ("Cuando el destino nos alcance", en español) con Charlton Heston y Edward G. Robinson. El filme muestra un futuro distópico, donde el mundo sufre sobrepoblación, efectos del calentamiento global y escasez extrema de recursos, alimentándose casi exclusivamente de un producto sintético llamado Soylent Green. ¿Sienten ustedes un Dejá Vú?¿Algo similar a lo que vivimos hoy?
Aparte de la sobrepoblación, que no hay tal, pues el mundo tiene capacidad para sostener a 7 veces más el número de terrícolas, en algunas regiones sí existe una falta de alimentos y una desigualdad insultante.
La situación que prevalece a nivel global parece propicia para cocinar un "caldo de cultivo" con ingredientes hegemónicos. Para muestra basta un botón: si acceden a su red social favorita, podrán atestiguar una información del presidente número 47 de los EEUU donde se presenta un mapa de América del Norte, Centroamérica, el Caribe y Groenlandia con los colores de la bandera de nuestros vecinos inmediatos del norte, acompañado de sugerencias de cambios a los nombres del Golfo de México, el estado de Nuevo México, el Lago Ontario, el Estrecho de Ormuz y hasta el de "Speedy" González.
Según la ONU, hay 46 conflictos activos en el mundo, más los que esperamos pronto, si la inflación mundial no se aplaca y no se contienen las alzas al precio del petróleo. Apelo al hipotálamo de dirigentes mundiales a que recapaciten y crean que vivir en paz es mejor. ¡Ojalá y me hagan caso!
Esto tardará, pues ya me enviaron información de Sajonia en Alemania, la parte del Este, cuyos habitantes me enviaron una sonora trompetilla, pues ayer ganaron los ultraderechistas con visiones similares a las de aquel personaje de fama cuestionable: Herr Adolf Hitler. Ya les mandé una suscripción anual de El Siglo de Durango, para que lean esta columna y recapaciten. ¡Dios permita!
Si queremos corregir esas tendencias terribles que les conté, haciendo uso de mi personalidad de profeta del desastre (profet of doom, en inglés; prophéte de malheur, en frances), sería mejor enfrentarlas, con un país económicamente (más) sólido, en crecimiento, unido en un proyecto y con un presupuesto responsable, que nos garantice menores desigualdades de ingresos, menores brechas de ingreso por género, empleos formales, educación competitiva y moderna y una disminución continua de la pobreza laboral. Ya en el 2º informe de gobierno se nos compartieron algunos avances; sin embargo, hay que asegurar la permanencia de esas mejoras y la atención a los retos, que son muchos y aún no se atienden.
En nuestro Durango, hoy recibiremos con gran expectativa el informe número 4 del gobernador, el Dr. Esteban Villegas Villarreal. Nos enteraremos del estado que guarda la región, que sabemos que insiste en crecer en un entorno nacional de rezago; que muchas variables, como la de la generación de empleo formal, fueron relevantes y muchas otras no tanto, pero que el balance muestra la resiliencia y el amor al terruño de los duranguenses.
Este mes en curso celebramos el mes de la Patria, y si existe el Captain América, nosotros tenemos nuestro Captain Hidalgo, con un estandarte en lugar de escudo , quien nos pide que aprovechemos el sentimiento que aflora en esta época, para reflexionar y dirigir nuestros ánimos y energías a combatir el divisionismo; es una gran ocasión para hacerlo.
Aún falta mucho, y si llega, para que el destino nos alcance y nos condene a comer "Soylent Green" en lugar de carne asada.
Benditas lluvias. Bienvenida el agua. Gracias, san Isidro.
Ánimo.