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Nueva grabación: el Clan de Andy y su pacto con el Cártel Jalisco

Historias de reportero

CARLOS LORET DE MOLA

 "N O cuentan con ninguna prueba contra mi persona, acerca de algún acto inmoral o delictivo", escribió el jueves Andy López Beltrán en la carta que dirigió al presidente Trump porque le quitaron su visa. "No estoy relacionado con ninguna actividad delictiva", había declarado unos días antes en un programa afín a la 4T. Lo desmienten una serie de nuevas grabaciones presentadas anoche en Latinus: su operador financiero relata cómo se coludieron con una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación para proteger sus negocios en Veracruz.

El protagonista de la llamada telefónica es Amílcar Olán, íntimo amigo de Andy y Bobby López Beltrán. Amílcar presume la cercanía de su hermano Luis Alberto Olán con el crimen organizado: "él maneja todo eso... todos son sus brothers, sus compas", sintetiza Amílcar Olán con el desparpajo con el que estamos acostumbrados a escucharlo hablar por teléfono de sus contratos multimillonarios y sus operaciones corruptas.

En otra grabación, Luis Alberto Olán le reporta a su hermano Amílcar que gracias a su cercanía con el jefe de plaza del cártel Jalisco en Veracruz, dejaron de extorsionar al dueño de una mina de balasto, proveedora de El Clan: "él sabe que yo conozco a El Tanque aquí, al de la maña, y como vio que no lo volvieron a molestar...". Se refiere a Iván Cazarín Molina, alias El Tanque, identificado por el gobierno mexicano como líder del CJNG en Veracruz. Un documento del Ejército mexicano lo vincula también con el cártel de La Barredora, que se encumbró en el colindante estado de Tabasco gracias a que el entonces gobernador, el morenista Adán Augusto López Hernández (posteriormente secretario de Gobernación de AMLO), nombró como su secretario de Seguridad a Hernán Bermúdez Requena, acusado por el propio gobierno de ser el jefe de esa organización criminal.

Según se desprende de las grabaciones exhibidas en el reportaje de Mario Gutiérrez Vega, Amílcar Olán encargó a su hermano Luis Alberto operar de la mano del Cártel Jalisco Nueva Generación para controlar todas las minas de balasto que le sirvieron para abastecer las obras del Tren Maya y el Tren Interoceánico gracias a los contratos que recibió del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Luis Alberto Olán supervisó los envíos de cientos de toneladas de esta piedra que se coloca bajo las vías del tren. No tuvieron contratiempos. Estaban de la mano de los narcos.

La amistad entre Amílcar Olán y los hermanos Andy y Bobby López Beltrán, y la autenticidad de las grabaciones que ha presentado Latinus desde hace más de dos años, fue en su momento confirmada por el expresidente López Obrador. En una conferencia mañanera también confirmó que Amílcar era contratista de su gobierno. Dijo que no tenía nada de malo. Los documentos y grabaciones presentadas por Latinus significan miles de millones de pesos en contratos.

Escrito en: Amílcar, Olán, López, grabaciones

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