
Puentecillas: un hike entre bosques, cascadas y paisajes de la sierra de Durango
Para quienes buscan escapar de la rutina y aprovechar el próximo fin de semana en contacto con la naturaleza, Puentecillas aparece como una alternativa para practicar senderismo entre bosques, elevaciones y paisajes característicos de la sierra de Durango.
Las rutas registradas por expertos presentan distancias que van de poco más de siete hasta aproximadamente 10 kilómetros, ambas consideradas de dificultad moderada.
Más que una caminata breve, visitar Puentecillas representa la posibilidad de dedicar buena parte del día a recorrer caminos de tierra, observar la vegetación de la zona y descubrir escenarios que cambian conforme se avanza hacia el lago, las pequeñas cascadas y los puntos elevados del bosque.
¿Cuánto mide el recorrido de Puentecillas?
Una de las rutas disponibles plantea un trayecto de ida y vuelta de más de 10 kilómetros y el tiempo estimado para completarlo se encuentra entre tres horas y media y cuatro horas, aunque puede extenderse dependiendo del ritmo de los excursionistas y de las pausas realizadas para descansar o tomar fotografías.
El camino comienza cerca de la carretera y continúa por una vía de tierra rodeada de pinos y otras especies de árboles. Durante el avance aparecen cuestas, zonas rocosas y algunos desniveles que obligan a mantener un paso constante, pero controlado.
Otra alternativa registrada en la zona contempla 7 kilómetros de ida y vuelta. Este trayecto también está marcado como moderado e incluye pequeñas cascadas durante el camino, además de vistas hacia la entrada de la quebrada de Santa Bárbara.
Las diferencias entre ambas distancias pueden explicarse por los distintos puntos de partida, desvíos o secciones que cada excursionista decidió registrar. Por ello, antes de comenzar será importante descargar el mapa seleccionado y definir cuál de las dos versiones se ajusta mejor al tiempo y condición física del grupo.
Un recorrido rodeado por el bosque
Uno de los principales atractivos de Puentecillas es su entorno natural. El recorrido atraviesa áreas de bosque de pino y encino, además de vegetación propia de las zonas húmedas y elevadas de la sierra duranguense.
En temporada de lluvias, el paisaje adquiere tonalidades verdes más intensas y aumenta la presencia de hongos. Sin embargo, estos no deben tocarse ni consumirse sin la orientación de una persona experta, debido a que en el lugar pueden encontrarse especies comestibles y venenosas.
La zona también es reconocida como un punto para la observación de aves. Caminar con poco ruido y detenerse algunos minutos cerca de los árboles o cuerpos de agua puede aumentar las posibilidades de identificar distintas especies.
El lago es otro de los espacios que caracterizan a Puentecillas. Además de descansar en sus alrededores y contemplar el paisaje, en el lugar pueden realizarse actividades como pesca, kayak y paddle surf, aunque será necesario verificar previamente la disponibilidad, los permisos y las condiciones existentes al momento de la visita.
¿Qué llevar para realizar el hike?
Aunque la ruta está considerada como moderada, los desniveles, las rocas y la altitud hacen necesario utilizar calzado de senderismo o tenis con buena tracción. También se recomienda llevar agua suficiente, alimentos ligeros, impermeable, gorra, bloqueador solar y una muda de ropa seca.
Un botiquín básico, batería portátil y mapa descargado para utilizarlo sin conexión pueden resultar importantes, ya que la señal telefónica puede ser limitada en algunos puntos.
La caminata debe comenzar con suficiente luz y preferentemente en compañía de alguien que conozca la zona. También es aconsejable informar a algún familiar sobre el destino, la ruta seleccionada y la hora estimada de regreso.
Puentecillas ofrece una combinación de ejercicio, aventura y tranquilidad en uno de los entornos naturales de Pueblo Nuevo. Con una planeación adecuada, el recorrido puede convertirse en una opción para descubrir otra parte de la sierra de Durango durante el fin de semana, siempre con la responsabilidad de respetar los senderos, recoger la basura y no alterar la flora ni la fauna.