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En Durango existe una creencia transmitida durante generaciones: cuando aparece un alacrán dentro de una vivienda, hay que matarlo y quemarlo para que el olor ahuyente a los demás. Aunque la práctica podría parecer una especie de “advertencia” para estos arácnidos, no existe evidencia científica que demuestre su efectividad.
Los alacranes pueden percibir sustancias químicas y cambios en su entorno; sin embargo, no se ha comprobado que el humo o el olor producido al quemar uno funcione como señal de alarma para otros ejemplares.
Además, son animales principalmente solitarios. No suelen vivir en colonias organizadas ni existe evidencia de que reconozcan la muerte de otro alacrán como una amenaza que los obligue a abandonar el lugar. Por ello, quemar uno no garantiza que desaparezcan los que pudieran encontrarse escondidos en la vivienda.
La práctica también representa riesgos, especialmente cuando se utiliza alcohol, gasolina u otra sustancia inflamable. Puede provocar quemaduras, incendios o la inhalación de humo, sin resolver las condiciones que favorecieron la entrada del arácnido.
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¿Qué hacer si encuentras un alacrán en casa?
Lo primero es mantener la distancia y alejar a niños y mascotas. No debe tocarse con las manos, incluso si parece muerto, pues el aguijón todavía puede causar una lesión al ser manipulado.
Tampoco es recomendable intentar atraparlo si esto implica exponerse a una picadura. Una vez retirado de manera segura, conviene revisar camas, ropa, cobijas y zapatos, además de inspeccionar grietas, tuberías, marcos de puertas y espacios detrás de muebles.
Para disminuir su presencia, las autoridades sanitarias recomiendan sellar rendijas, instalar mosquiteros, evitar acumulaciones de madera, piedras, cartón o escombros y controlar insectos como cucarachas, que forman parte de su alimentación.
Encontrar un ejemplar no confirma que exista una plaga, pero sí debe tomarse como señal para revisar y limpiar el inmueble.
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¿Qué hacer si te pica un alacrán?
La picadura debe considerarse una urgencia médica. La persona afectada necesita mantener la calma y trasladarse inmediatamente a un módulo antialacrán, sin esperar a que aparezcan síntomas graves. En la ciudad de Durango, acude inmediatamente a cualquiera de estos tres centros de salud: Hospital Municipal del Niño 460, Hospital Materno Infantil o el Hospital General 450.
Quienes se encuentren fuera de la capital deben acudir a la unidad de salud más cercana para solicitar atención y conocer el punto con disponibilidad de faboterápico antialacrán.
Algunos síntomas de intoxicación son dolor, adormecimiento u hormigueo en la zona; también pueden presentarse salivación abundante, sensación de tener algo atorado en la garganta, dificultad para hablar, tragar o respirar, vómito, movimientos involuntarios y alteraciones del ritmo cardiaco.
Los menores de cinco años, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas requieren especial atención, debido a que presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones.
No se deben realizar cortes, succionar el veneno, colocar torniquetes, aplicar pomadas ni utilizar alcohol, ajo, leche, café, hierbas u otros remedios caseros. Tampoco hay que retrasar el traslado para buscar o capturar al animal.
El tratamiento específico es el faboterápico antialacrán, cuya aplicación y dosis deben quedar exclusivamente en manos del personal médico. Ante síntomas graves, como dificultad para respirar, convulsiones o pérdida del conocimiento, se debe solicitar apoyo inmediato al 911.