
¿Quién es el exsubsecretario de Durango que acumula 48 años de prisión tras sexta sentencia?
José Alberto Bustamante Curiel se convirtió en uno de los exfuncionarios más señalados de la pasada Administración Estatal de Durango, encabezada por José Ramón Rosas Aispuro Torres, luego de acumular seis sentencias condenatorias por delitos relacionados con el manejo irregular de recursos públicos.
El exservidor público fue subsecretario de Egresos de la Secretaría de Finanzas y de Administración durante el sexenio 2016–2022, cargo desde el cual tenía facultades para operar cuentas bancarias del Gobierno del Estado. Esa posición lo colocaba en una de las áreas más sensibles de la administración pública: el control, autorización y dispersión del gasto estatal.
Este domingo, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Durango informó que Bustamante Curiel recibió una sexta sentencia condenatoria por el delito de peculado, con lo que acumula 48 años de prisión y más de 132 millones de pesos por concepto de reparación del daño.
De Ingresos a Egresos
La carrera de Bustamante Curiel dentro del Gobierno Estatal de Aispuro comenzó al inicio de la administración, en 2016, cuando fue nombrado subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Finanzas.
Desde esa posición participó en temas relacionados con la recaudación estatal. Uno de los asuntos públicos en los que apareció fue el replaqueo vehicular, medida que defendió en su momento al señalar que no tenía fines recaudatorios, sino de actualización del padrón vehicular.
Sin embargo, en abril de 2017, el entonces gobernador José Rosas Aispuro realizó ajustes en su equipo de Finanzas. Bustamante Curiel dejó la Subsecretaría de Ingresos y fue movido a la Subsecretaría de Egresos, área encargada de la operación del gasto público.
Ese cambio resultó clave en su trayectoria, pues las investigaciones posteriores de la Fiscalía Anticorrupción se centraron precisamente en movimientos financieros realizados desde esa posición.
El funcionario detrás del gasto estatal
Como subsecretario de Egresos, Bustamante Curiel tenía participación directa en la administración de recursos públicos y en la operación de cuentas bancarias de la administración estatal.
De acuerdo con las investigaciones judicializadas, desde ese cargo se habrían autorizado o tramitado movimientos de recursos sin justificación oficial, administrativa o legal, lo que derivó en diversas acusaciones por peculado, ejercicio indebido del servicio público y uso indebido de atribuciones y facultades.
El caso más relevante por el monto involucrado fue el relacionado con recursos destinados a la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED). Según los antecedentes del caso, la institución gestionó ante la Federación un apoyo extraordinario por 150 millones de pesos; sin embargo, únicamente recibió poco más de 30 millones, mientras que el resto fue utilizado para otros fines.
Por ese hecho, Bustamante Curiel recibió una sentencia de 10 años de prisión y fue condenado a reparar el daño por más de 119 millones de pesos.
Su detención en Guadalajara
José Alberto Bustamante Curiel fue detenido el 5 de enero de 2023 en Guadalajara, Jalisco, tras un trabajo coordinado entre autoridades de Durango y Jalisco.
Su aprehensión ocurrió después de que se abrieron carpetas de investigación por el presunto manejo irregular de recursos públicos durante la pasada administración estatal.
Para febrero de 2024, la Fiscalía Anticorrupción informó que el exsubsecretario acumulaba siete procesos penales en su contra, relacionados con posibles actos de corrupción cometidos en el ejercicio de sus funciones.
Desde entonces, las causas penales avanzaron hasta convertirse en una cadena de sentencias condenatorias.
Las sentencias que acumula
La primera sentencia relevante se dio en septiembre de 2024, cuando fue condenado a 10 años de prisión por el desvío de 119 millones 833 mil 174 pesos que debieron ser transferidos a la UJED.
Un mes después, en octubre de 2024, recibió otra condena de 13 años de prisión, además de una multa y la reparación del daño por 3.7 millones de pesos, tras acreditarse un retiro en efectivo sin justificación oficial.
En diciembre de 2024, se le dictó una nueva sentencia de siete años de prisión por uso indebido de atribuciones y facultades, relacionada con una transferencia por 992 mil pesos de recursos federales destinados a programas de registro e identificación de población, los cuales debieron llegar al Registro Civil.
Para octubre de 2025, se sumó otra condena de ocho años de prisión, con reparación del daño por 2.7 millones de pesos.
En diciembre de 2025, recibió una quinta sentencia, esta vez por peculado, con una pena de cinco años de prisión y reparación del daño por 2.5 millones de pesos.
La sexta sentencia, dada a conocer este 2026, agregó otros cinco años de cárcel, una multa equivalente a 370 Unidades de Medida y Actualización y el pago de tres millones de pesos por reparación del daño.
Con esta última resolución, el exfuncionario suma 48 años de prisión y más de 132 millones de pesos por reparación del daño.
¿De qué se le acusa?
Las sentencias contra Bustamante Curiel tienen un elemento en común: el manejo de recursos públicos desde la Secretaría de Finanzas y de Administración del Estado.
En los distintos procesos, la Fiscalía Anticorrupción sostuvo que el exfuncionario contaba con facultades para operar cuentas bancarias de la administración estatal y que, desde esa posición, tramitó retiros o movimientos de dinero público sin que existiera una justificación oficial.
Los montos señalados van desde transferencias por cientos de miles de pesos hasta el caso más grande, relacionado con más de 119 millones de pesos destinados a la UJED.
Los delitos por los que ha sido condenado incluyen peculado, ejercicio indebido del servicio público y uso indebido de atribuciones y facultades.
Un caso que alcanzó al sexenio de Aispuro
El caso de José Alberto Bustamante Curiel forma parte de las investigaciones abiertas tras el cierre de la Administración Estatal 2016–2022.
La Fiscalía Anticorrupción ha señalado que las carpetas contra exfuncionarios de ese periodo se integraron a partir de denuncias por presuntos desvíos de recursos públicos, algunas presentadas por dependencias estatales y otras por instituciones afectadas, como la UJED.
Aunque Bustamante Curiel ha sido uno de los exfuncionarios con mayor número de sentencias acumuladas, las investigaciones también colocaron bajo escrutinio a otros perfiles de la pasada administración.
En el caso del exsubsecretario, las resoluciones judiciales lo han convertido en una de las figuras centrales del expediente de corrupción heredado del sexenio anterior.
Su nombre pasó de aparecer en anuncios de gabinete y decisiones financieras del Gobierno Estatal a encabezar una lista de condenas que, hasta ahora, suman casi medio siglo de prisión.