Editoriales

Rocha Moya pasó de la defensa al abandono

Mirador

V?CTOR MONTENEGRO

 E L caso Rubén Rocha Moya dio un giro radical en la narrativa de Morena y de la presidenta Claudia Sheinbaum. Algo cambió entre mayo y agosto para que el gobernador de Sinaloa pasara de ser defendido en nombre de la soberanía nacional a convertirse, en cuestión de horas, en un político incómodo para el movimiento de la 4T.

En mayo, cuando Rocha Moya solicitó su primera licencia tras los señalamientos provenientes de Estados Unidos, Morena cerró filas en torno al mandatario. Sheinbaum cuestionó la solidez de las pruebas, rechazó lo que consideró una injerencia extranjera y sostuvo que no podían darse por válidas acusaciones sin elementos contundentes de la Fiscalía General de la República.

Tres meses después, el escenario político cambió abruptamente. Resulta que Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa después de 112 días de licencia; sin embargo, lo hizo sin anunciarlo previamente a Morena ni, según reconoció la propia Sheinbaum, a la Presidencia de la República. Fue ahí donde terminó la tolerancia.

El regreso y la posterior salida de Rocha Moya, bajo presión, no solo exhiben un rompimiento político al interior del movimiento cuatroteísta, sino que advierten de algo más grande: el endurecimiento de las investigaciones de Estados Unidos contra el sinaloense por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

El poder político en México se enfrascó en blindar a Rocha Moya, pero ante el apremio de Estados Unidos, las fuerzas federales tuvieron que intensificar su presencia en Sinaloa frente a una recrudecida crisis de seguridad. Es decir, la discusión no ocurría en un estado en calma, sino en una entidad marcada por la violencia y con investigaciones abiertas tras la detención de Ismael "El Mayo" Zambada.

Es evidente que entre México y Estados Unidos hubo ya un acuerdo tácito en cuanto a la colaboración para combatir el tráfico de estupefacientes, además de todo lo que eso pueda implicar políticamente para quienes, desde el poder, pudieran estar vinculados con grupos de la delincuencia organizada, no solamente en Sinaloa, sino en otros estados del país.

El espaldarazo del director de la DEA, Terry Cole, al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, apunta a una reconfiguración clave en la relación bilateral. El encuentro, celebrado en el marco de la Conferencia Internacional para el Control de Drogas, en Buenos Aires, Argentina, marcó un cambio en la relación entre la agencia estadounidense y el gobierno mexicano.

Harfuch prácticamente recibió la validación de Cole al ser calificado como un "socio de confianza" y un "buen amigo de Estados Unidos", lo que representa un respaldo a la estrategia de seguridad de la presidenta Sheinbaum, que en los últimos meses ha encabezado fuertes golpes contra los cárteles, como ocurrió en Durango con los recientes operativos de grupos de élite de las Fuerzas Armadas.

El caso Rocha Moya refleja un cambio de tablero en el que la presión internacional, la crisis de seguridad y las investigaciones comienzan a limitar los blindajes políticos. Si Morena y Sheinbaum terminaron soltándolo cuando sostenerlo resultó más costoso que dejarlo caer, para compensar seguramente ya piensan en inclinar la balanza y, en ese tenor de coordinación bilateral, un gobernador de otro partido podría ser el siguiente.

EN LA BALANZA.- Un empresario de la industria de productos derivados del cannabis, cuyo negocio, recientemente abierto en Durango, fue clausurado el pasado fin de semana, lanzó un fuerte reclamo en redes sociales contra el gobernador del estado, Esteban Villegas. "Llevas tres años sin dar resultados, diciendo que vas a traer industrias y no has traído nada", señaló al dirigirse al mandatario, a quien reprochó haber actuado de manera arbitraria contra su establecimiento, el cual, aseguró, cumple con todas las regulaciones y pertenece a una industria que ha aportado significativamente a las economías de otros estados. El mercado legal de cannabis en México genera actualmente alrededor de 595 millones de dólares anuales, concentrados estrictamente en el sector medicinal y en los derivados permitidos por la COFEPRIS.

X: @Vic_Montenegro

Los fantasmas que por la noche habitan la casona de Ábrego piensan que yo soy un fantasma.

Quizá no se equivocan.

Ya no se asustan cuando se topan conmigo en alguno de los aposentos, ni dicen al verme: "En nombre de Dios te pido que me digas si eres de este mundo o del otro".

Yo no creo en los fantasmas, y aun así se me aparecen. Ellos no creen en mí, y aun así me les aparezco. Cuando me ven murmuran entre ellos:

-Aquí ha de estar la relación.

La relación, en frase ya olvidada, era un tesoro oculto. Su existencia la anunciaba un alma en pena.

Los fantasmas de la casona de Ábrego piensan que yo soy un alma en pena.

Quizá no se equivocan.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: Rocha, Moya, Estados, político

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas