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Santiago Giménez tiene prácticamente amarrada su llegada al FC Porto de la Primeira Liga de Portugal. El delantero mexicano ha alcanzado un acuerdo en términos contractuales con la directiva de los Dragones, por lo que el movimiento se encuentra en la fase final de negociación entre clubes para cerrar su traspaso.
Un momento agridulce en la carrera de Giménez
El atacante tricolor dejará el AC Milan tras un paso complejo de 18 meses, donde no logró consolidar las altas expectativas generadas tras su llegada en febrero de 2025 desde el Feyenoord por cerca de 30 millones de euros. En el conjunto italiano acumuló 37 partidos disputados, registrando únicamente siete anotaciones y seis asistencias.
Las constantes lesiones mermaron de forma severa el rendimiento del artillero mexicano en la Serie A. Tras someterse a una cirugía en el tobillo derecho a finales del año pasado y sufrir un posterior esguince durante el Mundial 2026, el jugador perdió espacio en los planes tácticos del técnico Rubén Amorim.
Los "Dragões" quieren su fichaje
Las conversaciones entre la directiva lombarda y la escuadra lusitana contemplan un esquema de cesión con opción u obligación de compra, reservando un porcentaje significativo de una futura venta para el cuadro italiano. La operación completa ronda una cifra cercana a los 20 millones de euros, valor en el que cotiza actualmente su ficha.
El factor determinante para este movimiento ha sido la intervención directa del estratega italiano Francesco Farioli, nuevo director técnico del Porto. Farioli sostuvo una charla personal con el atacante azteca para garantizarle un rol protagónico en la delantera de los Dragones, priorizando su incorporación inmediata para la campaña 2026/2027.
Busca revivir su carrera futbolística
El ariete mexicano llega con la encomienda de reencontrar la contundencia goleadora que exhibió en Países Bajos, donde celebró 65 tantos con la camiseta del Feyenoord. Su desembarco en la Primeira Liga se perfila como el escenario idóneo para recuperar ritmo competitivo, ganar continuidad sobre el terreno de juego y liderar un proyecto deportivo ambicioso.