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La muerte de una trabajadora de un instituto de investigación en Rusia volvió a poner bajo atención una enfermedad cuyo nombre suele asociarse con grandes epidemias del pasado. Para entender la peste neumónica, es necesario conocer cómo se transmite y por qué atenderla rápidamente puede marcar la diferencia.
Aunque las circunstancias del caso ruso siguen sin esclarecerse públicamente, las autoridades de ese país informaron este 6 de octubre a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no había casos de peste registrados en Irkutsk.
¿Qué es la peste neumónica?
Es una infección causada por la bacteria Yersinia pestis que afecta los pulmones. La OMS la identifica como la forma más agresiva de peste, una enfermedad que continúa presente en algunas regiones del mundo.
Se diferencia de la peste bubónica, que provoca inflamación dolorosa de los ganglios, y de la septicémica, en la que la bacteria se multiplica en la sangre. La forma neumónica puede aparecer al inhalar partículas infecciosas o cuando otra forma de peste avanza hasta los pulmones.
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¿Cómo se contagia?
La transmisión entre personas ocurre al inhalar gotitas respiratorias que expulsa un enfermo con peste neumónica al toser. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), normalmente requiere contacto directo y cercano con una persona o un animal infectado.
La bacteria también puede transmitirse mediante picaduras de pulgas infectadas o al manipular tejidos y fluidos de animales enfermos. Estas vías suelen originar otras formas de peste, que pueden complicarse y afectar los pulmones.
¿Cuáles son los síntomas?
Los pacientes pueden presentar fiebre, dolor de cabeza, debilidad y una neumonía que progresa rápidamente. Entre las señales respiratorias están dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos, en ocasiones acompañada de flemas con sangre.
El periodo de incubación puede ser tan corto como un día. Los síntomas respiratorios tras una exposición conocida requieren valoración urgente y comunicar al personal médico ese antecedente.
¿Qué tan mortal es y cuál es su tratamiento?
Sin tratamiento oportuno, la peste neumónica tiene una letalidad cercana al 100 por ciento. La OMS advierte que puede causar la muerte en apenas 18 a 24 horas desde el inicio de la enfermedad. Sin embargo, las posibilidades de recuperación son altas cuando se detecta y trata rápidamente, dentro de las primeras 24 horas de síntomas.
El tratamiento consiste en antibióticos y medidas de apoyo médico. Los CDC incluyen gentamicina y fluoroquinolonas entre las opciones iniciales; la elección depende de la gravedad y las condiciones del paciente. Generalmente dura entre 10 y 14 días y, ante una sospecha clínica fundada, debe comenzar sin esperar los resultados confirmatorios.
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¿Cómo se previenen nuevos contagios?
Las medidas incluyen aislamiento del paciente, protección del personal sanitario y seguimiento de contactos cercanos. Las personas expuestas pueden necesitar antibióticos preventivos bajo indicación médica. Evitar manipular animales muertos y protegerse de las pulgas también ayuda a prevenir la infección.