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Tras fallecimiento en club deportivo, crece atención por emergencias cardiacas en canchas amateur

El caso ocurrido ayer durante un partido volvió a poner sobre la mesa una realidad que se repite en canchas recreativas y de veteranos.

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JORGE LUIS CANDELAS

La muerte de un hombre durante un partido de futbol en Durango volvió a poner sobre la mesa un riesgo que no es ajeno a ligas recreativas y de veteranos, donde el esfuerzo físico puede coincidir con padecimientos no detectados o señales de alerta ignoradas.

La muerte de una persona ocurrida ayer en un club deportivo de la ciudad de Durango, mientras participaba en un encuentro de futbol, volvió a encender la conversación sobre las emergencias cardiacas que pueden presentarse en canchas amateur, sobre todo en ligas recreativas y de veteranos.

El caso, que causó consternación entre jugadores y asistentes, también abrió espacio a una pregunta que suele aparecer cada vez que ocurre un hecho similar: ¿qué tanto influyen la edad, el esfuerzo físico intenso y los problemas de salud no detectados en este tipo de episodios?.

Aunque jugar futbol, correr o mantenerse activo sigue siendo recomendable para la salud, especialistas coinciden en que el riesgo puede aumentar cuando una persona pasa del sedentarismo a una exigencia fuerte sin preparación previa, o cuando ya existen factores como hipertensión, diabetes, tabaquismo, sobrepeso o antecedentes cardiacos.

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No se trata de la edad por sí sola

En ligas amateur es común ver a personas que continúan haciendo deporte después de los 40, 50 o incluso 60 años, muchas veces con buena condición física y años de experiencia. Sin embargo, la edad por sí sola no explica estos eventos.

El problema suele aparecer cuando al esfuerzo propio de un partido se suman padecimientos silenciosos, falta de revisión médica o síntomas que se dejaron pasar. En adultos, especialmente a partir de cierta edad, los problemas coronarios pueden manifestarse justamente en momentos de alta exigencia física.

Por eso, más que generar miedo alrededor del futbol recreativo, el llamado es a asumirlo con responsabilidad, sobre todo cuando se trata de torneos competitivos, partidos intensos o personas que no entrenan de manera constante entre semana.

Las señales que no deben ignorarse

Uno de los puntos que más se repite entre médicos y organismos de salud es que muchas veces el cuerpo sí avisa antes de una emergencia mayor.

Dolor o presión en el pecho, falta de aire fuera de lo habitual, mareo, palpitaciones, fatiga extrema, náusea, sudoración repentina o molestias que se extienden al brazo, cuello, mandíbula o espalda son algunas de las señales que no tendrían que minimizarse antes, durante o después de hacer ejercicio.

En muchos casos, estos síntomas se confunden con cansancio, calor, deshidratación o “algo pasajero”, lo que retrasa la atención en momentos donde cada minuto cuenta.

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El riesgo existe, pero se puede reducir

La discusión que dejó el caso ocurrido en Durango también apunta a algo importante: las emergencias cardiacas en el deporte amateur no siempre pueden predecirse, pero sí hay maneras de reducir el riesgo.

Entre ellas están retomar la actividad física de forma gradual, acudir a chequeos médicos si hay antecedentes o factores de riesgo, no forzar el cuerpo cuando ya hubo molestias previas y evitar la idea de que “aguantar” es parte del juego.

También cobra relevancia que clubes, unidades deportivas y ligas cuenten con protocolos básicos de respuesta, acceso rápido a servicios de emergencia y personas capacitadas en reanimación cardiopulmonar, ya que la reacción inmediata puede marcar la diferencia en una situación crítica.

Una conversación pendiente en ligas de veteranos

Lo ocurrido en el club deportivo no solo dejó luto entre quienes presenciaron el encuentro. También volvió visible una realidad que muchas veces se comenta en voz baja en torneos de amigos, ligas empresariales o competencias de veteranos: el entusiasmo por seguir jugando suele mantenerse intacto, pero no siempre va acompañado del mismo cuidado de la salud.

En ese sentido, el episodio también deja una reflexión para jugadores, organizadores y familias. Mantenerse activo sigue siendo positivo, pero escuchar al cuerpo, atender señales de alerta y no dejar para después una revisión médica puede ser tan importante como entrar a la cancha.

Escrito en: Salud Infarto Deporte ligas, señales, después, esfuerzo

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