Editoriales

Un desaire más al gobernador 'claudista'

Mirador

V?CTOR MONTENEGRO

 D Urango es parte del reducido grupo de estados que no han firmado el convenio de universalidad para la pensión de personas con discapacidad, junto con otros gobernados por fuerzas opositoras al gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Una dilación propiciada por estas mismas entidades, con todo un trasfondo político.

Nuestra entidad se ubica entre los primeros lugares a nivel nacional en cuanto a población con discapacidad, con más de 160 mil personas en esta condición. Es decir, Durango no solo enfrenta una deuda estructural en la materia, sino que además tiene una de las mayores responsabilidades sociales en garantizar este derecho. Aun así, la universalidad sigue sin concretarse.

En ese contexto, y como preludio al fondo del análisis, vuelve a ser inevitable observar con ironía el discurso del gobernador Esteban Villegas, quien ha insistido en asumirse como un mandatario "claudista", presumiendo cercanía con la Presidenta. Sin embargo, en los hechos no hay reciprocidad debido a esa afinidad fingida y de puñaladas traperas.

Desde entonces, varios han sido los desaires y dardos contra el mandatario duranguense. Arreciaron especialmente luego del arranque de la gira municipalista del Ejecutivo, en la que ha estado emitiendo críticas hacia al gobierno federal y legisladores de la 4T, lo que no pocos interpretan como parte de un posicionamiento político rumbo al proceso electoral de 2027.

El desaire más reciente ocurrió el pasado fin de semana, durante una visita a Durango de la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, quien evitó reunirse con el Gobernador, centrando su agenda en autoridades de la Delegación y Servidores de la Nación, en un esquema alineado a la Cuarta Transformación que dejó sin margen de protagonismo al mandatario, sabiendo de su "pata coja".

Por supuesto, Esteban Villegas no pasó por alto el desaire y lo hizo público en su rueda de prensa del lunes. No obstante, en el ámbito federal se sigue tomando nota de sus deslices, particularmente por evitar la firma de este importante convenio para beneficio de personas con discapacidad, en una decisión que deja ver intereses políticos y personales de fondo.

Y es que el mandatario busca mantener el control sobre los padrones locales de beneficiarios, no solo como un mecanismo administrativo, sino como una herramienta de manejo político y de recursos. Es un esquema que se resiste a ceder, como también ha ocurrido con su negativa a adherirse al modelo del IMSS-Bienestar.

Lejos de escalar el conflicto, la respuesta del gobierno federal viene en forma de contrapropuesta, con un ajuste a la aportación estatal de 186 a 180 millones de pesos para alcanzar la universalidad. Una diferencia mínima frente a lo requerido originalmente, pero suficiente para poder destrabar el acuerdo.

Aun así, la firma seguirá pendiente, pues la situación financiera del Estado es crítica: un gobierno endeudado, con rezagos en el pago a proveedores y pendientes incluso con trabajadores jubilados y pensionados, además de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por irregularidades en nóminas y apoyos extraordinarios en sectores como Salud y Educación. En síntesis, no hay por dónde.

EN LA BALANZA.- Talleres Gráficos de México estuvo al borde de la extinción y, en apenas tres años, se transformó en un referente nacional de eficiencia y modernización. Este rescate se atribuye a la duranguense Maribel Aguilera, quien cuando estuvo al frente asumió el reto de levantar una institución con más de 140 años de historia y que estuvo a punto de desaparecer. Entre las acciones clave destacó la recuperación de adeudos mediante el cobro de facturas a distintos deudores, incluidos gobiernos estatales como Durango y Michoacán, gestión compleja pero determinante para sanear las finanzas. Su decisión de enfrentar un escenario prácticamente de quiebra fue fundamental para devolverle viabilidad a este organismo público descentralizado de la Secretaría de Gobernación.

X: @Vic_Montenegro

Este amigo con el que tomo la copa -varias- los martes por la noche dice a veces cosas que no entiendo.

-Si las entendieras -me espeta él- eso significaría que estoy perdiendo altura.

Anoche, por ejemplo, declaró que cree en la existencia del infierno. Razonó:

-Tiene que haber un lugar para que esté Hitler.

Yo he bebido ya dos copas, tres quizá, de modo que me atrevo a preguntarle:

-Y tú y yo ¿dónde estaremos?

-En ninguna parte -respondió-. Gozaremos del descanso eterno prometido a los creyentes, pero sin ninguna eterna luz, según pensamos los no creyentes.

Le digo:

-No te entiendo.

-Qué bueno -se alegra-. Eso significa que conservo mi nivel.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: federal, gobierno, discapacidad,, quien

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas