
¿Un gobernador en la boleta?
Casos hay, pero lo primero que tenemos que distinguir es de qué tipo de candidato estamos hablando. Por ejemplo, en 2017, Jaime Rodríguez "El Bronco" puso sobre la mesa un antecedente muy interesante: siendo gobernador de Nuevo León, se convirtió en aspirante a una candidatura independiente a la Presidencia de la República y comenzó a reunir firmas mientras seguía ejerciendo el cargo.
Cuando llegó el momento de convertirse en candidato presidencial, tuvo que separarse de la gubernatura, ya que la Constitución tiene una regla específica para quien ocupa este cargo y quiere ser presidente: se debe separar seis meses antes de la elección. Es decir, un gobernador puede aspirar a otro cargo, pero los requisitos cambian dependiendo de cuál sea su aspiración.
Si nos vamos al ámbito legislativo, hay otros dos casos paradigmáticos; el primero es el de Cuauhtémoc Blanco, quien cuando todavía era gobernador de Morelos fue registrado como candidato a diputado federal por representación proporcional, siendo su candidatura impugnada. Al final, se concluyó que sí podía ser postulado, ya que la prohibición constitucional para los gobernadores aplica a las elecciones de mayoría relativa, pero no a las diputaciones de representación proporcional.
Sin embargo, la Constitución también establece que quienes tengan mando en la policía en el distrito donde se celebre la elección deben separarse del cargo cuando menos 90 días antes de la jornada electoral. Por ello, el Tribunal determinó que Blanco sí debía separarse; para entonces ya no podía cumplir los 90 días, pero la Sala Superior, por mayoría de votos, mantuvo su registro. El segundo caso es el de Mauricio Vila, entonces gobernador de Yucatán, quien fue registrado como candidato a senador por representación proporcional; aquí la controversia no fue si un gobernador podía ser candidato plurinominal, sino en si podía continuar ejerciendo la gubernatura mientras era candidato. El Tribunal determinó también que debía separarse porque el gobernador tiene mando sobre la fuerza pública y eso podría influir en la contienda. Y aquí es donde estos antecedentes jurídicos cobran vigencia ante las declaraciones del gobernador Esteban Villegas sobre la posibilidad de participar en una candidatura en 2027. Con los antecedentes que tenemos, si se tratara de una diputación federal, no podría ser de mayoría relativa por Durango, pero sí podría plantearse una candidatura de representación proporcional, con la obligación de separarse por el mando sobre las fuerzas de seguridad pública.
Si tomamos en cuenta que la jornada electoral de 2027 es el 6 de junio, se debería separar a más tardar el 8 de marzo del próximo año, y ante este escenario surge la pregunta ¿quién gobernaría Durango? La Constitución local no contempla la renuncia al cargo de gobernador; contempla la licencia. Si la ausencia no excede de 60 días, la Secretaría General de Gobierno se hace cargo del despacho, pero una separación de 90 días rebasaría ese plazo y obligaría al Congreso a designar un gobernador provisional.
Así que, en los escenarios de 2027, lo que hay que analizar no es solamente si un gobernador puede aparecer en la boleta, sino a qué cargo, bajo qué reglas y qué tendría que ocurrir con la gubernatura mientras busca convertirse en candidato.
X: @omarortegasoria