Editoriales

Una mosca en la sopa

Mirador

ARMANDO FUENTES AGUIRRE

Un grave descuido, por incompetencia o por mala planeación, fue, lamentablemente, lo más sobresaliente y lo que mayor conversación generó del Festival de cine Dolores del Río, celebrado del 28 al 30 de agosto en esta ciudad capital.

Los festivales de cine son semilleros para nuevos talentos, escaparate de exhibición de nuevas propuestas cinematográficas, punto de encuentro de creadores, realizadores, críticos de cine, cinéfilos. También son espacios que ayudan a formar y educar audiencias para que consuman una mayor diversidad de géneros y propuestas.

En México se llevan a cabo cerca de 292 festivales. En Durango, además del Dolores del Río se pueden contar el festival de Nuevo Cine Mexicano, el Nahui Ollin y el Paloma Itinerante, que está en desarrollo en estos días, lo que habla del desarrollo de un público y un ecosistema cinematográfico ávido de este tipo de encuentros.

Por eso, la inopinada manipulación del programa original del Festival Dolores del Río que canceló la proyección de la cinta "Volar y otros deseos" de la directora y guionista Verónica Marín Cienfuegos provocó la indignación nacional.

En los hechos fue un tiro al pie que se dio el Gobierno del Estado, a través del ICED, y del cual la Secretaría de Turismo, cuyo slogan es "Un mundo de cine", sufrió un daño colateral en su imagen. Si bien es cierto hubo un pedido de disculpas institucional, este se dio tarde, un día después.

Un más eficiente trabajo de control de daños demandaba una respuesta en el momento, vía redes sociales, de parte del director del ICED, Francisco Javier Pérez, cuando se viralizó el escándalo. Además, el comunicado que reconoce "errores e inconvenientes" al no ser firmado por el titular se siente forzado, burocrático, frío, nada orgánico.

Este penoso episodio se viene a sumar a otros que se han suscitado en los festivales de cine local, como cuando en el año 2013 fue detenido y torturado por policías estatales el artista visual Christian Saucedo, luego de cenar con sus colegas del jurado, o cuando en el 2018 quien fuera el flamante director de Promoción y Difusión del ICED, Danielo Hernández, hizo que salieran corriendo, por tratar de imponer sus "ideas", Christian Sida, con un amplio expertise en la organización de festivales y también su sucesora, Deniss Barreto, de la dirección del Festival. Labor que vino a concluir en un "bomberazo", Ximena Herrerías. Un año después, el ganador de la categoría Mejor guion de cortometraje, David Rodríguez, denunció que no había recibido su premio, consistente en 20 mil pesos.

De Verónica Marín, cabe señalar, por si los organizadores desconocen su trayectoria, es Maestra en Arte y Doctora en Estudios Socioculturales por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, de donde es originaria.

Ha sido becaria del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en 2015 y 2021; becaria del FONCA en 2016; en 2021 fue acreedora del Programa al Fomento del Cine.

Ganó el premio a mejor cortometraje en el Festival de Cine de Fresnillo por "El resto es silencio" (2025). Mención honorífica en el concurso de guiones Rompiendo la Pantalla de Cristal, Historias con mujeres protagonistas, en 2024, por "Silencios Recurrentes".

Formó parte de la selección oficial del 18 Festival de Cine de Morelia, con el corto "Súbito" (2020) y en la edición 20 de ese mismo festival con "Fuego fatuo" (2022) en formato breve, historia sobre desaparecidos y un buscador para darle perspectiva a los familiares masculinos que se consagran en la labor de buscar a sus seres queridos.

Estos dos últimos cortos están disponibles en la plataforma Mubi. Adicionalmente, se encargó de la fotografía de la cinta "Ulises" (2013), de su paisano Abel Amador Alcalá. En su ópera prima, "Tres" (2016), una locación, cuatro planos y dos personajes principales son el vehículo para contar una historia sobre la monotonía y el tedio en una relación de pareja con una década de estar juntos y la sombra de la infidelidad que se asoma, en escenas donde se impone el silencio como acento dramático. En la plataforma FilminLatino, está disponible "Trayectos" (2020) un interesante videoensayo autobiográfico y cronológico de 10 minutos sobre el aislamiento en tiempos de la pandemia.

En fin. Ojalá y esa falta de respeto institucional no sea motivo para que Durango sea vetado por gente del ámbito cinematográfico nacional y esperemos que tengamos la oportunidad de ver la propuesta que ofrece Verónica Marín en "Volar y otros deseos".

[email protected]

Soneto con silencio

Ha callado el reloj. Su clara nota

No va ya por el aire de la casa,

Exacta, matemática torcaza,

Calendario con ritmo de gavota.

En las habitaciones la voz rota del Tempus fugit su lección repasa, y el péndulo monótono acompasa

La fallecida música en derrota.

¿Qué fue de la sonora sonería?

¿De dónde ese silencio que nos vino para dejarnos su canción vacía?

Debo en ese reloj leer mi sino.

Habré de ser lejana melodía que callará de pronto en el camino.

AFA.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: Festival, festivales, ICED,, Dolores

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas