
Usuarios alzan la voz por el estado del Polideportivo Mario Vázquez Raña
En los últimos meses, el Polideportivo Mario Vázquez Raña, uno de los centros deportivos más importantes de Durango, ha sido motivo de crítica y quejas entre usuarios y vecinos de la capital. A través de redes sociales, ciudadanos han manifestado su inconformidad por las condiciones actuales de las instalaciones, la percepción de deterioro en ciertas áreas y la sensación de que el espacio público no ha recibido el mantenimiento que consideran necesario.
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Un centro con historia y expectativas
El polideportivo fue inaugurado en agosto de 2016 tras una década de construcción y con una inversión estimada en alrededor de 50 millones de pesos en su primera etapa. La obra incluyó canchas múltiples, de béisbol, fútbol, fútbol 7 y básquetbol, áreas infantiles y una alberca semiolímpica techada, con la intención de ofrecer a duranguenses instalaciones de calidad para la práctica deportiva y el esparcimiento familiar.
Además, a lo largo de los años se han impulsado proyectos para ampliar y mejorar el espacio, como la construcción de nuevos campos de tiro con arco, cancha de street soccer, gimnasios y zonas para múltiples disciplinas, así como la rehabilitación de áreas con pasto sintético y la ejecución de planes para atraer a más deportistas y público en general.
Quejas de usuarios y redes sociales
La voz de la comunidad comenzó a escucharse con más fuerza luego de comentarios negativos como: "que lastima, tanto que roban" abundan en las redes sociales, e incluso señalamientos hacia quienes se deberían de hacer cargo de estas instalaciones.
En las fotografías de El Siglo de Durango se puede observar: maleza que ha crecido a tal nivel que inhabilita algunas bancas, bardas perimetrales derribadas, ganado invadiendo los campos, etc.
Por otro lado, parte de los reclamos también ha venido de ciudadanos que perciben una atención insuficiente a los espacios públicos deportivos de Durango en general, en comparación con otras áreas de la ciudad, especialmente cuando estos lugares deberían promover la salud, el deporte y la convivencia comunitaria.
La discusión en redes también ha puesto sobre la mesa la necesidad de que las autoridades reconsideren una estrategia integral de mantenimiento, que no se limite a acciones aisladas, sino que apunte a una conservación sostenible del polideportivo y sus espacios anexos.