
Venden tortilla 'pirata' en Durango e incumplen con métodos de higiene: Antonio de la Torre
La informalidad y la venta de tortilla “pirata” en Durango representa un duro golpe para el sector formal e impacta en la alimentación de los duranguenses, advirtió el presidente de la Unión Nacional de la Masa y la Tortilla, Antonio de la Torre.
“Los gobiernos estatales se comprometieron a entrar al acuerdo y se les va a requerir para que también los gobiernos municipales cumplan en ese sentido. Recuerden que este es un tema que le corresponde al municipio en cuestión de la informalidad. De hecho, la Profeco no puede entrar con informales, por eso se están denunciando negocios establecidos que no nos consta que son formales o informales, pero si son negocios abiertos al público”, mencionó.
Refirió que el consumo de la tortilla se sigue manteniendo entre la población, aunque la calidad del producto es muy variable.
“Hay de todo tipo de tortilla. Aquí en Durango se generó la cuestión de la tortilla pirata que se mencionó a nivel nacional. Le nombramos tortilla pirata a toda aquella que la produce gente que no tiene el mínimo requisito ni de salud o que no consta si está hecho con métodos de higiene. Y sobre todo también el comercio informal de la tortilla provoca que reciclen la tortilla, que eso para nosotros también baja la calidad del producto”, indicó.
Ante ello, expuso que muchas personas buscan tortillas de calidad, pero a veces eso implica ir más lejos. “Caminan hasta distancias largas para ir a una tortillería donde esté bueno el producto. Muchas de las veces que ya se salen tarde del trabajo, pues van a cualquier negocio y ya lo que encuentren es bueno”.
Sin embargo, enfatizó que la calidad no es la misma. “Simplemente lo que más mencionan es que a la media hora las tortillas parecen muy duras y ahí es un claro ejemplo. Recuerden que la producción de tortilla de maíz inclusive es un arte hacer un producto de ese tipo. Cuando es harina de maíz ya es otro proceso muy diferente, pero para hacer una tortilla de calidad tiene que ser una buena materia prima y sobre todo que sepan cómo se debe hacer el proceso de nixtamalización”, enfatizó.
Refirió que las tortillerías con 20 o 30 años de antigüedad son las que tienen procesos más reconocidos, “las nuevas muchas de las veces abren sus negocios y fracasan precisamente porque no saben el proceso y aparte compiten con precio y no con calidad”, comentó.