El Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular, a la vez que la turnó a los Congresos estatales, la minuta de reforma constitucional que establece que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deben tener sólo la nacionalidad mexicana.
En sesión ordinaria y con la bancada de Morena de nuevo aceitada para traer a suplentes y evitar pataleos de sus aliados del PT, se aprobó por 86 votos a favor y 42 en contra la reforma, que deberá ser ratificada por 17 Congresos estatales para entrar en vigor y que modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, establece que los mexicanos por nacimiento que posean otra nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar el registro de su candidatura a alguno de esos cargos.
En un debate cargado de alusiones al nacionalismo, soberanía y defensa ante la injerencia extranjera por parte del oficialismo, así como argumentos de reforma patriotera que discriminará a millones de migrantes que viven en Estados Unidos por parte de senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, se aprobó la iniciativa.
Luis Donaldo Colosio Riojas resumió su rechazo: "Se habla de injerencia extranjera, pero la injerencia que hoy lastima a México tiene otros rostros... tiene el rostro del crimen organizado que financia campañas, amenaza candidatos y decide quién puede hacer política en regiones enteras del país. Hay gobernadores señalados por sus vínculos con esos grupos y frente a ellos el oficialismo guarda silencio".
Alejandro Moreno, senador del PRI, aseveró que tener otra nacionalidad no convierte a nadie en enemigo de la patria. "Pretender que un documento determina la lealtad es una ocurrencia peligrosa", dijo 'Alito'.