El siglo de durango
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la Catedral de Durango reunió a familias que mantienen abierta una búsqueda que no termina, integrantes de colectivos y personas que acudieron a acompañarlas.
La misa del mediodía fue encabezada por el arzobispo Faustino Armendáriz, quien desde el inicio colocó el tema de las desapariciones en el centro de la celebración. No habló solamente de quienes faltan, sino también de las familias que viven con el dolor de la ausencia, de quienes salen a buscar y de las autoridades que tienen la responsabilidad de intervenir ante una crisis que ha dejado a miles de hogares incompletos.
Por su parte, Gemma Salas, representante del colectivo Madres Buscadoras de Durango, resumió la expectativa en una sola petición: encontrarlos.
"Yo creo que siempre esa va a ser la petición, encontrarlos a todos", señaló al hablar sobre el sentido de la jornada.
El colectivo tiene registrados actualmente 63 casos de familias que buscan a alguno de sus integrantes. La cifra no equivale necesariamente a 63 personas, explicó, debido a que existen familias con casos múltiples.
Durante este año, el colectivo ha logrado localizar a tres personas; ninguna de ellas fue encontrada con vida. Dos estaban en instalaciones del Forense de Zacatecas y una más se encontraba en Durango.
Ya por la tarde, familiares de personas desaparecidas salieron a marchar con el objetivo de visibilizar los rostros, nombres e historias de quienes no han regresado a su hogar, además de exigir a las autoridades que realicen las investigaciones correspondientes.
El contingente partió del Hotel Gobernador, sobre la avenida 20 de Noviembre y llegó al costado de la Catedral, en el Corredor Constitución, donde se inició el pase de lista a cargo de la fundadora del colectivo Buscando Emilios.
"Vivos se los llevaron, vivos los queremos", "Hasta encontrarlos" y "Justicia", gritaron.
[DURANGO B1 Y B5]