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Fabiola Gurrola
jue 26 jul 2012, 9:17am 9 de 32

El único límite es la imaginación



Trinidad Núñez Quiñones imparte el Taller de Alebrijes en la Casa de la Cultura.

"Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario...." dice Alejandro Jodorowsky en su recetario para ser feliz.

Reencontrar al amigo, al escultor, al maestro Trinidad Núñez Quiñones me recordó esta frase.

Este hombre sencillo, originario de San José de Gracia, Canatlán, quien fuera homenajeado recientemente en 'su' Casa de la Cultura, así como en la Escuela de Pintura Escultura y Artesanías de la UJED por una vida dedicada a la enseñanza del modelado en barro, hoy a decido reinventarse, buscar nuevos caminos, concederse nuevas posibilidad.

se reinventa

El "maestro Trino" como le nombran quienes le conocen, quien ha dedicado su existencia a la investigación de mantos arcillosos en el estado, a la elaboración de artesanías y a la enseñanza de la escultura en cerámica, ha encontrado en los alebrijes un mundo fascinante, que ahora comparte con niños y adultos en el 'Curso de alebrijes' de la Casa de la Cultura.

Fue justamente en su homenaje que recibí la invitación por parte del maestro para conocer más de este taller, así que en una visita informal a su taller de cerámica Trino Núñez hizo un espacio para hablar de esto: "En la Universidad se da el movimiento de los procesos de jubilación, y dentro de ese proceso entro yo, entonces automáticamente todo ese espacio de tiempo queda libre, pero no estaba preparado para los tiempos de libertad. Le hice varias propuestas al director de la Casa de la Cultura, de dar un taller de imitación cantera, de talla directa sobre madera o alebrijes y él me dio la opción de que eligiera lo que quisiera; anduve investigando y me di cuenta que el alebrije es uno de los elementos en los que se gasta menos y de alguna manera el pueblo está muy gastado" narra el profesor.

Y ahí surge la respuesta a la primera pregunta, ¿por qué dar un taller de alebrijes después de tantos años en el mundo de las arcillas?

Las tres 'B'

El taller de alebrijes cumple con las tres 'B' que hoy en día buscamos en todo lo que hacemos: que sea bueno, bonito y barato. Pero además cumple con otro de los propósitos, que el maestro Trino ha perseguido durante años, crear proyectos de autosuficiencia. "Casi todos los trabajos que yo desarrollo en las comunidades indígenas es con el fin de se sean suficientes a través de lo que están aprendiendo, que le saquen un provecho a ese conocimiento; que no sean sólo talleres de esparcimiento".

Empezó con el curso, se dio cuenta que dio un excelente resultado y a decir del creador, esto le da la pauta de ir despertando la sensibilidad e interés del pueblo en este tipo de artesanías.

No se autonombra como el original, reconoce que en Durango hay varios artesanos que elaboran alebrijes, pero también sabe que lo hacen de forma particularizada, "no lo comparten a través de una enseñanza".

posibilidades infinitas

Hoy Trino Núñez ha convertido su taller en el "El taller de cerámica y de alebrije". Este último propone "casi casi, reciclar la basura del patio de la casa".

Cada alumno va creando su propia forma de trabajo, asegura, pues en el alebrije no hay un patrón de trabajo "tu empiezas haciendo una lagartija y terminas haciendo un dragón, o empiezas a hacer un león y terminas en una forma humanoide; o simplemente a ese león le pones seis patas y le agregas alas". El único límite es la imaginación.

Y el alumno -en un lapso de 15 días- termina una pieza de alebrije.

El taller es de dos horas diarias de lunes a jueves, 16 horas por quincena. Pero como el curso dura un semestre, el alumno alcanza a desarrollar varias figuras, aún más si el alumno trabaja en casa. "Aquí te llevas los conocimientos, las formas y los detalles de cómo vas desarrollando tu trabajo, pero te la llevas a casa y allá la sigues trabajando", afirma.

¿Qué es el alebrije?

El alebrije es una artesanía mexicana de reciente reconocimiento inventada por Pedro Linares López en 1936, hecha de diferentes tipos de papel y pintada con colores alegres y vibrantes. Generalmente representan a un animal imaginario, conformado por elementos fisonómicos de animales diferentes. Los alebrijes son una combinación entre varios animales, no solo fantásticos si no también reales.

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